Un comienzo de gira impresionista capturando el instante
Lo de Alejo con la música es una casualidad buscada desde que a los 12 años cogió su primera guitarra y descubrió que podía expresarse libremente.
Muchas vivencias, de las que se nutre para sus canciones, y muchos kilómetros de carretera después comienza la gira que toma el nombre de su segundo álbum de estudio ‘Diamantes’, del que hablamos con él, y que tuvo su primera toma de contacto con el público el pasado viernes 24 de enero en la madrileña sala Siroco, dentro de la programación que Inverfest ha diseñado para este 2025.
Siroco, con más de 20.000 conciertos a sus espaldas, es un templo sagrado para quienes suben a su escenario porque saben que formarán parte de la historia musical de la capital. Su ambientación a modo de semisótano cerrado, encapsulando al público en apenas unos metros, no hace sino sumar al concepto de sala underground.
No cabe duda que el formato de banda en directo tiene una belleza y una exquisitez sin competencias en la puesta en escena. Transmite en el inconsciente del espectador que va a ser testigo de algo grande.
Alejo, sin prejuicios a la hora de estilo, tomó la fórmula estética de banda de rock sobre el escenario y acertó. Renovó por completo el plantel de músicos para esta gira (Cristian Cornago al bajo, Jaime hortelano al teclado, Pablo Gimeno a la batería y Diego Valles a la guitarra) y quedó constatado que tiene un repertorio lo suficientemente cimentado como para ofrecer ochenta minutos de concierto con una calidad sin altibajos.
Al grito de “es un puto lujo estar aquí” Alejo comenzó al servicio del espectáculo un setlist que repasó casi la totalidad de su último trabajo ‘Diamantes’ cual viaje inmersivo por las profundidades del rock más legendario.
Pero no se quedó solamente ahí, el montaje del espectáculo pasó por variantes que hicieron manejar los tiempos con la precisión de un mecano: hubo tiempo para un artista invitado (el cantante de 84 salió al escenario cuando le tocaba el turno a ‘Rambo’, el último lanzamiento del navarro en forma de single, que atestiguó la química natural que emanan ambos artistas); se pudo escuchar la voz sin camuflajes de Alejo en una interpretación intimista de ‘Mundo en Ruinas’ (bajando esa única vez del escenario) y dio tiempo a una canción sin título que se coló improvisadamente en el lugar de ‘Reina Republicana’, una canción que desestimó cantar porque no le representa en estos momentos.

Alejo con Mon, de 84
Los Rolling Stones aparecieron por arte de magia en un momento álgido de la noche: no habíamos pasado aún el ecuador cuando ‘Tenemos algo que Solucionar’ se fundía con ‘You can’t always get what you want’.
La revisitación de este clásico del rock and roll fue prueba fehaciente del compromiso por la profesión que tiene este joven con alma de viejo sobre las tablas.
Repitió fórmula concadenando ‘Diamantes’ y ‘Paso Firme’ para alcanzar el final de una noche de guitarras eléctricas (y eclécticas) con una calidad de sonido superlativa seguida a la zaga por la calidad vocal que brilló en la tonalidad semi aguda de Alejo.
La gira sigue el 22 de febrero en Valencia. Puedes visualizar las fechas completas y la compra de entradas en este enlace.

Lorena M.
Redacción