Besmaya-Concierto-Tocando-2024

 

 

La dupla presentó en Madrid su primer disco de larga duración ‘Nuevos Lemas’ y habló con El Perfil de la Tostada

 

No hace demasiado frío en Madrid para ser el mes de febrero, pese a que se comenta en los mentideros que este invierno, que apenas se ha dejado ver, amenaza con despedirse a lo grande.

Un nutrido grupo de gente, mayoritariamente joven y, en apariencia, de buena cuna, conforman la cola de entrada a la sala Copérnico, a la que hoy solo se accede por invitación al celebrarse un evento especial.

Es la presentación del primer disco de una banda surgida durante la pandemia que, tras petarlo en el mundo digital, ficharon por una multinacional y van lanzados al estrellato.

El pasado lunes 4 de febrero, veinticuatro horas antes de ese concierto, Besmaya, dúo formado por Javier Echávarri y Javier Ojanguren, nos recibieron en las oficinas de Sony Music para responder a nuestras preguntas.

Estos veinteañeros, amigos desde la infancia, son afables, se muestran sinceros y se entregan a la charla de forma distendida. Tienen claros sus objetivos, que desvelan sin disimulo y con toda la determinación de quien sabe que los va alcanzar.

«El mejor tema siempre está por hacerlo»

Vamos a empezar por una fácil ¿Qué siente un grupo que tiene canciones con 18 millones de reproducciones en Spotify antes de publicar su primer disco? ¿Cómo se afronta la presentación del mismo?

Bueno, pues nunca lo había visto de esa manera; justo nos acaban de dar el disco de oro, además. Nada, mucha ilusión que queremos compartir con nuestros amigos de Malmo [Malmö 040, banda que colabora con ellos en la canción ‘Matar la pena’]. Sobre todo, yo creo que lo que sentíamos era responsabilidad.

Nos intimidó, pero no tanto componer sino hacer el disco como tal, claro. Es que es un disco debut, pero, bueno, debut entre comillas ¿no? porque tenemos ya muchas cosas hechas; pero, bueno, era como parte de respeto y, por otro lado, esa responsabilidad de decir “bueno, somos una banda que tiene muchos medios para hacer su primer disco”. Muchas bandas no tienen los medios que nosotros hemos tenido: estudios, productores, discográfica, público, claro, que es lo más importante. Entonces responsabilidad, pero también ilusión ¿no? y ambición.

Y el mejor tema siempre está por hacerlo [apostilla Javier Echágarri]

Se habla mucho de vuestra famosa etiqueta del pop distendido y, desde vuestra primera canción, que tiene algunos toques funkis,  estáis siempre muy cercanos a ese estilo, pero os diferenciáis un poquito con otros elementos: esas percusiones, guitarras… ¿Realmente estáis buscando un poco vuestra identidad como músicos u os gusta experimentar con el sonido?

Nos gusta mucho experimentar. Es verdad que con los discos pues tienes que centrar el tiro. Tienes que, bueno, escoger y escogemos. Pero creo que, con este disco, lo hemos conseguido mucho, la verdad. Creo que hemos dado, como diría nuestro productor, en el centro de la diana, y no sé, estamos muy contentos, la verdad, de cómo ha quedado.

Sí, o sea, nos gusta experimentar y, como somos de aburrimiento fácil, si repetimos una cosa o algo así, enseguida nos aburre. Estamos pensando siempre cómo salir de la fórmula. Yo creo que, además, la banda tiene que cambiar constantemente. Al final tienes que crecer, madurar, escuchar cosas nuevas y buscar siempre cosas distintas. Y que la firma se quede, que eso es lo más difícil.

¿Sony os ha influido mucho, os ha dado libertad?

Sí, nunca nos hemos sentido capados ni coaccionados. Nunca la compañía ni nadie de la compañía ha decidido nada, ni nunca se nos ha dado más que opiniones y la gente que nos da opiniones son, muchas veces, más a nivel personal o de gusto que a nivel criterio. Eso sí que es una cosa que agradecemos mucho y que nos gustaría dejar plasmado: que hemos tenido libertad artística absoluta a la hora de hacer nuestro disco. Hemos metido una canción de 1’30, que es instrumental, con un audio encima, y nadie se ha quejado por eso. Pues agradecer eso ¿no? porque me consta que hay otras compañías en las que esto pasa de esto pasa ¿sabes? que la gente se mete a a decidir cosas del artista. Nosotros hemos tenido cero interferencias y estamos muy agradecidos por eso, la verdad.

 

Dentro de la sala Copérnico el ambiente no es demasiado variopinto y, con la pista llena, por los alrededores pululamos los más mayorcitos, probablemente presentes por motivos más o menos profesionales.

Desde Vibra Mahou, patrocinadores y promotores de la gira presentan al grupo, mientras suena una intro que anticipa que van a ir a por todas. Con algo de retraso sobre la hora prevista, Echágarri y Ojanguren saltan al escenario acompañados de 3 músicos a los mandos de otra guitarra, bajo y batería. Un conjunto muy eléctrico, aunque lo que podemos escuchar está más cerca de lo electrónico. Las bases pregrabadas prevalecen sobre los instrumentos.

Arrancan con el homónimo tema de apertura de su álbum y el público lo corea enfervorizado desde el primer verso. Es algo que no va a cesar en la próxima media hora. La conexión es más que evidente y a nadie parece importarle que el sonido está algo saturado y las canciones suenan enlatadas.

Ellos son una banda de directo, de festival, y la apuesta de su directo por el estribillo y las voces protagónicas es clara. Se trata de cantar con sus seguidores. Su propuesta en vivo simplifica notablemente lo grabado en el estudio.

 

Volviendo al estilo, aunque estaréis hartos de la pregunta habitual, pensando en la etiqueta del pop desenfadado ¿realmente huis de lo indie? ¿os molesta la etiqueta de indie o pensáis que os puede limitar un poco el alcance de vuestra música?

El indie. ¿Qué es el indie? ¿El indie existe? (risas)

Es una cosa que surgía de la gente que no está en multinacional y, ahora mismo, cuando algo suena distinto, se dice que es indie cuando muchas veces es rock alternativo poco alternativo. Entonces, no sé, claro, o sea, no nos molesta, pero ¿Qué es indie? Esa es la pregunta. Pero también qué es pop, o sea, porque tú escuchas cosas pop que igual son poco convencionales, pero…

Pero la etiqueta pop ha sido un genérico anclado al rock u otros géneros, mientras que el indie se utiliza para distinguir la música un poco más mainstream de un público un poco más nicho.

Digamos que cada vez hay menos barreras, menos fronteras. Muchas veces parece que es como indie, las bandas pequeñas; pop, las bandas grandes. Pero, claro, cuando Viva Suecia vende wizinks [por el Wizink Center de Madrid] y discos de platino, pues son indies. Bueno, son rock. Hacen música y mola.

Volviendo un poco al origen: durante la pandemia, en el mundo digital sobre todo, autoproducidos, autoeditados, autodistribuidos… y, así, de repente, habéis saltado al directo en cuanto habéis podido con soldouts varios e, incluso, algún festival. Pero ahora es cuando os llega de verdad. De cara a vuestro primer largo ¿Cómo os ha influido a la hora de componer? ¿Pensáis un poco en el directo? Hay canciones que son muy de pogos, evidentemente ¿Pensáis en eso cuando las componéis?

Pues la verdad es que sí ha influido muchísimo el empezar una gira y llegar a festivales. Hemos visto errores en canciones antiguas que hemos corregido en canciones nuevas que, bueno, o sea, al final el público tiene que responder a un tema. Tiene que poder cantarlo.

Muchas veces nos ha pasado en este disco decir de algunas estructuras “esto la gente lo va a disfrutar más si lo simplificamos”. Y lo hemos hecho así. Y también parece interesante hacer eso para luego no tener que cambiar tanto la canción cuando la tocas en directo. Porque en un estudio y en un festival las cosas suenan distintas. Entonces hemos tenido en cuenta que somos una banda muy de directo a la hora de hacer el disco, pero bueno, también hemos hecho temas para el disco que no van a sonar nunca en un festival probablemente, pero nos apetecía hacer.

Y en esa hora de componer ¿qué influencias habéis tenido? ¿Hay otras bandas de las que queráis coger cosas como el estilo, la forma de cantar?

Escuchamos mucha música anglosajona. Yo diría que es como nuestra principal fuente de inspiración. Bandas que quizás las escuches y no tengan mucho que ver con nuestro sonido que es… El nuestro es un sonido más de voces enfrente, estructuras muy pop y tal, pero, por ejemplo, nos inspira mucho la armonía de bandas como Radiohead, Wilco… Otras más modernas como, yo qué sé.. Oliver T… Bueno, y en el panorama nacional, pues Carlos Ares y cosas más underground como Cupido.  Pero sí, siento que muchas veces la gente no conecta nuestras referencias porque al final nos las llevamos muy a nuestro terreno. Sí, no creo que hagamos la música que escuchamos.

¿Cuál es el mayor desafío que os habéis enfrentado en ese proceso de grabación?

Empalmar las canciones. Hilar el disco, que los finales de los temas den paso al siguiente. Eso fue un reto a nivel compositivo. Pero, al final, teníamos temas separados y [necesitábamos] encontrar la manera de llegar al otro tono, a hacer, pues… impasses en los que dos canciones que teóricamente van juntas lleven el final al principio de la siguiente, ha sido lo más difícil.

 

Es este un concierto que realmente no da tregua. Si, como declaran, en el estudio analizan mucho la secuenciación de las canciones, en su espectáculo hacen lo propio. Escogen como segundo tema ‘Tu carita’, que ya se ha convertido en himno para desgañitar las jóvenes gargantas presentes.

Se nota, eso sí que su misión es esa: que la multitud arda. Es un producto bien pensado y dirigido a un público objetivo muy concreto. No es un concierto de grada. Desde fuera, desde una perspectiva un poco más adulta, cuesta conectar con ellas.

Las canciones avanzan a gran velocidad y los saltos del público se incrementan casi con cada nota. Los primeros pogos no tardan en llegar, aunque ellos saben echar el freno y buscar un momento más cercano. ‘Automóviles’, que alterna entre balada y desenfreno, sirve a este propósito.

«Un festival es irte de fiesta con tus amigos y una sala es irte a cenar con un amigo»

 

Y, de cara a los conciertos ¿Cómo planteáis un poco la gira en torno a experiencia en festivales versus sala? ¿Cómo veis este debate? ¿El festival acaba con las salas?

A ver yo creo que el festival nunca acabará con las salas. Es distinto el concepto de cada bolo, pero, al final, la sala es para una persona que te escucha y el festival yo creo que es más un escaparate; mucha gente que te va a ver de rebote y se enamora de tu proyecto. Yo diría que, como dice Javi, si hubiese que hablar en metáforas, un festival es irte de fiesta con tus amigos y una sala es irte a cenar con un amigo.

¿Os podéis mantener solo con los festivales? ¿Os gustaría seguir tocando en sala? ¿Creéis que son necesarias para la supervivencia del arte?

La banda yo creo que plantea los bolos de manera un poco distinta. En festivales: el tema tras tema y que la gente se lo pase muy bien. En cambio, en una sala te puedes permitir más contar una narrativa u otro tipo de setlist que permita más subidas y bajadas… y que las cosas igual impresionan un poco más en sala.

La sala también da más libertad creativa al artista eso también. O sea, lo que decías de que las salas son necesarias para para la supervivencia de la cultura, es absolutamente cierto, porque en un festival (que nos encanta, somos una banda muy de festival ¿eh?) muchas veces, tú tienes que adaptar tu propuesta a las exigencias del festival, no por nada, pero la gente en un festival quiere disfrutar de muchas bandas en poco tiempo. El nivel de ritmo es alto: 40 minutos para tocar y tocar hits; eso está muy bien, es como salir a conocer gente, pero, como te decía, en una sala, pues irte a cenar con tus fans y hablar tranquilamente y tocar esos temas más lentos te permite como artista hacer algo un poco más arriesgado y muchas veces, ahí está la superficie de la cultura para tener esos espacios.

 

La banda tiene anunciados varios festivales (puedes consultar toda la información en la sección de nuestra web) y, aprovechan la oportunidad hoy para anunciar su “primera [sala La] Riviera” en Madrid, como parte de una gira de salas por toda España.

A nosotros, que conocíamos la noticia de primera mano, en primicia, no nos sorprende, pero el delirio del público es incontenible. Si esta muestra es representativa de su universo de fans, caben pocas dudas de que la llenarán.

 

¿Os habéis marcado el objetivo marcado del Wizink? ¿Para cuándo lo esperáis?

No, cuando no podamos hacer suficientes Rivieras. Cuando lo pida la banda. Es una cosa que llega…

Que tampoco nos morimos.

 Pero ¿os lo marcáis como objetivo realmente?

Sí, claro. Creo que todos los que estamos trabajando mucho en el directo esperamos legar al Wizink. Pero la realidad es que iremos cuando toque ir. Tampoco hay que tener una previsión.

Sí, no, no nos vuela la cabeza, o sea, es una cosa que dices: “Bueno, sí, haría ilusión”, pero hay muchas otras cosas por hacer antes.

Y ahora hay como mucha fiebre de Wizink, o sea que tampoco…

Siempre decimos que el plan de estar una semana entera tocando la Riviera me parece casi igual de atractivo.

Sí, siete días de Riviera.

 

Han colaborado con otras bandas en su disco y, para los siguientes, esperan tener la oportunidad de hacerlo con Cupido.

No son el tipo de joven que desprecia a las generaciones pretéritas. Al contrario, muestran respeto. En el disco colabora Sidonie y así los recuerdan de forma cariñosa cuando tocan ‘Instante’, pero no aparecen sobre el escenario, aunque algunos esperábamos esa sorpresa.

En la entrevista dejan claro que han tomado nota, no solo de sus consejos como banda veterana, sino de su actitud y de su capacidad de disfrute tras una carrera tan larga.

 

¿Podéis compartir alguna anécdota interesante que os haya pasado durante el proceso de grabación?

Han pasado muchas cosas. Es que ha sido un proceso heavy, el tener que estar grabando el disco mientras girábamos con full de intensidad y, como anécdota del disco, destacaría la tarde de irnos a tomar cervezas con Sidonie después de grabar y tal. Claro, una banda de chavales que tienen 25 años hablando con una banda que lleva 25 años tirando y sacando discos… sí, fue como una de las experiencias más enriquecedoras. Esas cervezas fueron una lección para nosotros.

¿Os dieron muchos consejos?

Bueno, unos empezando y otros que si llevan toda la vida ahí, los tíos. Y fue como dudas que tenían ellos de nosotros y nosotros de ellos. Y nos vemos, claro, y nos explicaron que las bandas que hacen una carrera larga, bueno, en su caso, pues tiene su desarrollo; hay un desarrollo: hay subidas, hay bajadas, hay mesetas. Hay de todo en una carrera de 25 años como artistas ¿no? pero lo que aprendimos de ellos fue, sobre todo, que les vimos muy emocionados con sacar una canción. Siguen enamorados de su trabajo, ilusionados cuando nos hablaban de su gira. Están girando ahora con su grandísimo disco de ‘Marc, Axel y Jess’. “Estáis igual de emocionados que nosotros que es nuestro primer disco”.

Y ellos llevan 11, pero su ilusión la mantenían y eso fue muy enriquecedor. Y la amistad que tienen también entre ellos tres… Aprendimos mucho de esa tarde con Sidonie, la verdad. Sí, bonito.

 

Y qué esperáis que los fan saquen un poco de «nuevos lemas». ¿Va a cambiar un poco vuestra relación con ellos a partir de ahora?

Yo creo que es un acercamiento, no, a nuestros fans disco. Sí, yo creo que nos hemos abierto en vena con el disco, ¿eh? Sobre todo, en cuanto a nuestras pretensiones artísticas. Y hemos creado como un universo en el que, si entras nos conoces mejor. A Besmaya, como banda y como personas.

Entonces notamos ya en tres días que lleva el disco en la calle, que la gente como que se familiariza con nosotros; y a través del disco entiende el proyecto en su totalidad y lo hace suyo porque les das la oportunidad de conocer un universo que es mucho más grande que cualquier cosa que hubiésemos acabado hasta la fecha.

Entonces yo creo que lo comentábamos mucho ¿no? Que vas notando como la intensidad del fan, o sea, es un disco para que los fans aumenten en intensidad. El número, pues ya se verá lo que pasa, pero la intensidad va a aumentar, desde luego, porque hay como un contacto muy recíproco. Porque también nosotros les decimos cosas en el disco que quizás no les habíamos dicho hasta la fecha: sobre todo, oye, pues cómo nos han cambiado ellos la vida.

Porque todo lo que nos pasa ahora es porque ellos decidieron dar al play y comprar un ticket. Entonces hay una relación guay.

Somos una banda muy de festival

«Si no te crees que tu canción es la mejor canción para escuchar ahora mismo, no la saques»

Ya sabéis que esto es una rueda que gira muy deprisa y que estamos viviendo la cultura de lo efímero ¿Qué planes tenéis para el futuro después del lanzamiento de este álbum y la presentación en Madrid?

Bueno, somos muy soñadores/ambiciosos y siempre estamos pensando en qué vamos a hacer después. Así que sí, hombre. Queremos seguir haciendo música; seguir girando. Y nos hace mucha ilusión empezar en Latinoamérica. A ver si podemos ir por primera vez a finales de este año.

Hablando del futuro ¿Dónde os veis dentro de 10 años?

[Bromean] En la playa. Tocando en la playa, en el chiringuito, en un curso de cocina… En 10 años… a saber. Nadie lo sabe. Seguiremos siendo unos chavales, ¿eh? Tenemos 24 años.

[Más en serio] Más salas, más discos, más música. Sí, más discos en los que evolucionemos. No nos gustaría repetir un poco lo que hemos ido haciendo.

En verdad son cuatro discos. Cuatro discos. Esa es la respuesta.

Como última pregunta. Como banda un poco emergente que está dejando de serlo, ¿tenéis algún consejo para esas bandas que todavía están en el estadio anterior y están empezando ahora ?

Cuida tus redes sociales. Hazte tiktoker. Nos vamos nosotros a las redes sociales y… es difícil cuidarlas y ver lo que exigen realmente para un desarrollo. Pues, al final, es muy importante conocer el mundo digital.

Un consejo que también les daría es que, aunque haya un ritmo como muy exigente de mercado y tal, que estén ellos o ellas muy seguros de lo que sacan y que sean capaces de poner la mano en el fuego por lo que pongan ahí fuera. Creo que es un buen consejo: si no te crees que tu canción es la mejor canción para escuchar ahora mismo, no la saques.

 

Ellos, desde luego, confían en sus canciones y en su talento. En la conversación muestran unas inquietudes artísticas que no se reflejan tanto en su directo, más cercano a un producto a medida para ser consumido por un público muy concreto,pero muy numeroso. Quizá todo forma parte de su plan. Ese, que más allá de la mayor o menor afinidad que podamos tener algunos, funciona y les va a llevar en volandas hasta la cima.

El concierto termina tras solo 30 minutos; los mismos que dura el disco; el tiempo que, casualmente, empleamos en esta entrevista. A los que están en la pista les sabe a poco. Pero les consuela saber que se van a encontrar con ellos en noviembre… o antes, en algún festival, donde esos estribillos encajan como un guante. 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yago Hernández

Yago Hernández

Redacción