Entrevista con Zahara

Los manchegos llevaron al Fotomatón Bar su Noise-pop adictivo levantando la mirada

Pálida Tez pasaron nuestro Tostatest a principios del año pasado. Nos contestaron la mitad de la banda, Samuel Cuevas (guitarra) y María Virosta (voz y guitarra).

Fans de Beach House (les queda pendiente verlos en directo) y mitómanos de la música en formato físico, siempre buscan críticas o menciones sobre su trabajo. Al último de ellos, el EP con un nombre en sintonía con su música ‘Viaje a la habitación del fondo de la casa’ (El Genio Equivocado, 2023) lo definen como noise-pop un poco más punk que el anterior, y apatía por la rutina y sin embargo no buscar salida.

No es sorprendente que se decanten por este subgénero. Siendo oriundos de Albacete no podía ser de otra forma, ya que la escena independiente a ese lado de La Mancha tiene como estandarte a los Surfin Bichos y es, precisamente, Jose Manuel Mora quien mete mano a la producción.

Este subgénero del rock alternativo con ramificaciones en Reino Unido tiene como elementos catalizadores la base rítmica heredada del punk rock, las melodías cogidas del pop clásico y la aportación que hicieron Dinosaur Jr. al incluir solos de guitarra en sus canciones (menos habitual, de hecho). Todo esto, unido a guitarras suciamente distorsionadas y una voz que da protagonismo a la parte instrumental, es lo que acopia el conjunto en ‘Viaje a la Habitación del fondo de la Casa’.

El cuarteto completado con Elena Perales al bajo y Manuel Castaño a la batería era uno de los reclamos de Madrid en Vivo para su ciclo Mujeres en Vivo 2024 que este año organiza conjuntamente con la Comunidad de Madrid del 8 al 31 de marzo.

En la jornada inaugural los manchegos tocaron en Fotomatón bar donde fue casi casi como tocar en casa ya que la mayoría del público (por encima de la treintena) se había movido desde Albacete y eso aplacó bastante los nervios del cuarteto al ver caras conocidas.

A pocos minutos de comenzar su directo pude saludar a parte de los miembros de esta banda novel y obtener sus primeras impresiones: estaban expectantes por empezar e ilusionados por tocar fuera de su tierra.

Se equiparon de un setlist que duró casi noventa minutos por el que repasaron todo su, de momento, corto recorrido, y además adelantaron novedades y versionaron a los enormes My Bloody Valentine en ‘Never Say Goodbye’ (momento de lagrimita recorriendo la mejilla) y a Kevin Morby en Crybaby.

Ya desde la primera canción, ‘Haití’, un inoportuno acople a la guitarra de Samuel hacía aparición, quedándose durante parte de la velada restando brillantez al resultado final.

Pero a veces toca batallar estos molestos imprevistos y capear el temporal. Y eso hicieron.

Pese a todo, cuando llegó el turno de ‘Arquitectura de mi Propia Tristeza’ pudimos disfrutar de ese noise-pop que les caracteriza, con el solo de guitarra perfecto, alargándolo sin rallar el progresivo al igual que ocurría con las melodías distorsionadas de ‘Las Cenizas de un Verano’ y ‘Joven Cuervo’.

La ejecución llevada al directo es notable. Plasma fielmente todo el ruido creado en el estudio con las distorsiones de guitarra que dejan en segundo plano la voz de Virosta como ocurrió cuando le llegó el turno a ‘Medio Vivo, Medio Muerto’ (esa suerte de single del que sentirse orgulloso), ‘Automatismo Craneoencefálico’ o ‘Mi Estación Favorita’ ( shoegaze hacia el dream pop de filtro retro).

‘Magia Negra’ (pasándose a la psicodelia) y ‘Won Kar- Wai’ fueron dos de las nuevas canciones que estrenaron en directo junto a ‘Último Partido’ (fino shoegaze para paladares exquisitos) en una primera parada en Madrid dentro de una gira que continúa por Valencia el 23 de marzo y Ayora el 30 de marzo.

Pálida Tez es de lo mejor que hay ahora mismo dentro de la escena alternativa emergente que mira al suelo cantando al desencanto post adolescente. Ya están dentro de nuestro radar. Y del tuyo, deberían.

Lorena M.

Lorena M.

Redacción