Monteperdido

 

La banda barcelonesa se dio un baño de masas en una repleta sala La Riviera, donde presentaron su nuevo y aclamado trabajo, ‘De flores y entrañas’, en un concierto donde volvieron a demostrar su sobresaliente directo.

 
Fotos: Josu Manzano

Es difícil cansarse de ver en directo a Mujeres. Siempre te queda esa sensación de fugacidad y liquidez que transmiten sus canciones, y que en directo alcanzan un nivel superlativo cuando quieres darte cuenta de que la noche ha terminado, o acaba de empezar, como prefieras.

En apenas 90 minutos de concierto, el trio barcelonés volvió a mostrar su sobresaliente estado de forma, que lleva prolongándose durante, al menos, el último lustro –pandemia mediante-, y que han terminado de confirmar con su reciente trabajo; una nueva colección de maravillosas canciones pop y espíritu de rock and roll que, si bien continúa la senda marcada por la banda en sus anteriores álbumes, se reflejan como su obra más pulida, robusta y compacta.

Sin embargo, aunque escuchando su música y sus canciones es difícil escapar de la sensación de estar viajando a épocas pretéritas y originarias del rock and roll, Pau, Yago y Arnau hacen encajar su discurso, sin aparente dificultad, ante una generación que es de todo menos clásica y ante un público que ha ido creciendo de la mano de un grupo que el pasado sábado llenó su segunda Riviera en apenas dos años sin despeinarse. Con mucho curro detrás, con autenticidad, y con una simpatía y cercanía no muy común en los tiempos que corren.

Haciendo gala de estas virtudes, unos minutos antes de arrancar, salían al escenario a comprobar los últimos detalles y saludar ante los vítores de su entusiasta y fiel público. Sin más preámbulos, introducciones ni despliegues, con el clásico escorpión de su “logo” colgado al fondo, arrancaba un nuevo show de guitarras, amistad, melodías inflamables, pogos y mucho baile.

Las nuevas canciones encajan a la perfección en su repertorio, como se pudo comprobar desde el inicio con el fervor de ‘Las victorias y las derrotas‘, aunque es de justicia destacar que de momento no es el disco protagonista en sus directos. Ese puesto sigue estando reservado para su anterior y redondo álbum, Siento muerte.

De este, sonaron cortes frenéticos desde el comienzo como ‘Cae la noche’ o ‘Besos’, que se intercalaban con sorpresas primigenias como ‘Dije fácil’ o ‘Vete con él’, pertenecientes a Un sentimiento importante, reservadas a ocasiones especiales, y esta era una de ellas. Al fin y al cabo, el primer disco completo de Mujeres con todos sus cortes en castellano data de 2017. No se puede negar su meteórico y sostenible crecimiento en la escena.

Aun así, parecen mayoría los que se han subido al carro con sus últimos discos y ep´s -muy prolíficos en este formato-, y eso se notaba en la emoción y entrega del respetable en cortes como ‘Diciendo que me quieres’, ‘Rock y amistad’ o ‘Si piensas en mi’; uno de los pelotazos más destacados de su nueva remesa, donde la guitarra de Yago se va afilando tras la intro del órgano de Pau y el reventón de Arnau a las baquetas. Estructura simple pero efectiva; canciones cortas pero intensas; diversión y momentos sensibleros; la deliciosa y quebradiza voz de Yago. La dicotomía básica pero genuina que ha llevado a Mujeres al lugar que se merece.

El maratón -o más bien 100 metros lisos- continuó gracias a una extensa sucesión de temas que consiguen mantener el concierto en un clímax constante, donde el público coge aire como buenamente puede, antes de formar parte de la liturgia generada de la propia sinergia entre ambos bandos. Así, sonó el maravilloso rock and roll en ‘Un gesto brillante’, ‘Tu y yo’, o ‘A veces golpes’, alternadas con el delicioso pop melódico de ‘Algo memorable’ o ‘Un sentimiento importante’.

De esta forma, encaramos un bloque final que no suele venir adornado de nimiedades, bises ni adornos innecesarios. Garaje para los mejores oídos gracias a novedades como ‘No puedo más’, la delicadeza de ‘Al final abrazos’ -acompañados de Adiós Amores-; y la traca final de la mano de su clasicazoAquellos ojos‘ -revestido en directo con acierto-, su abrumador “Romance romántico”, y el desenfreno kokoshquiano de ‘No volveré’ para despedirnos sin pausa y con ansia de volver a ver a Mujeres en directo. Y ya he perdido la cuenta.

 

Iñaki Molinos

Iñaki Molinos

Redacción