Entrevista con Zahara

La artista que un día tocó para dos personas demostró que la magia de la música no está en el tamaño del público, sino en la intensidad de las emociones

 

Las piedras centenarias del Círculo de Arte de Toledo guardarán para siempre el eco de lo acontecido este domingo 27 de octubre. En una noche otoñal que parecía diseñada para la ocasión, Nour presentó su EP ‘Inhabitable’ en un concierto que, aunque breve en duración, dejó una huella indeleble en todos los presentes. El espacio, generosamente cedido por la sala Pícaro, demostró ser el cofre perfecto para guardar los tesoros sonoros que estaban por venir.

Desde el momento en que las luces se atenuaron, el público supo que estaba a punto de presenciar algo especial. Nour apareció en escena acompañada por su banda: Sebas Yarzabal, al bajo acariciaba las frecuencias más profundas; Noemí Hidalgo, marcando el pulso vital desde la batería; y Marcos Ballester, tejiendo paisajes sonoros con su guitarra. Juntos formaban una constelación perfectamente alineada alrededor de la estrella central.

La experiencia trascendió lo puramente musical para convertirse en un viaje multisensorial. Las visuales, cuidadosamente elegidas, transformaban el espacio con cada tema: desde la energía palpitante hasta el espacio exterior. Los colores fluían y se transformaban, creando un diálogo perfecto entre lo visual y lo sonoro.

Entre canciones, Nour compartió una de esas historias que hacen grande lo pequeño. Con una sonrisa que iluminaba más que los focos, recordó su primer concierto, seis años atrás: «Solo vinieron dos personas, pero al bajarme sentí que había llenado el WiZink». Esa anécdota, lejos de ser una simple reminiscencia, se convirtió en un testimonio de perseverancia y pasión por la música.

El concierto, que se extendió por algo menos de una hora, fue una perfecta alternancia entre momentos de intimidad al piano y explosiones de energía con la banda completa. El respeto del público era palpable en mayor medida; cada nota encontraba su espacio para resonar, cada silencio era una oportunidad para la contemplación.

En ‘Caerá la luz’, las risas grabadas de sus amigas en el disco añadieron una capa de autenticidad que hizo sonreír a todos los presentes, pues además es el tema que interpretó tras sus declaraciones sobre su primer bolo.

También pudimos disfrutar de una versión única y propia de ‘Tenía tanto que darte’, la cual surgió como un oasis inesperado en medio del repertorio original, demostrando la versatilidad de una artista que sabe hacer suyas las canciones que interpreta.

Como no podía ser de otra manera, ‘Niña Perdida’ puso el broche final a la noche. Esta canción, que por insistencia paterna nunca abandonó el setlist, se ha convertido por derecho propio en el himno definitivo de sus directos. Mientras los últimos acordes se desvanecían en el aire, quedaba claro que el padre de Nour había acertado de pleno: era LA canción.

La acústica privilegiada del Círculo de Arte permitió que cada nota, cada susurro, cada momento de silencio encontrara su lugar exacto en el espacio. El público, mayoritariamente respetuoso y entregado, creó ese ambiente íntimo tan necesario para que la música respire y cobre vida propia.

Mientras los asistentes abandonaban la sala con sonrisas en sus rostros, quedaba claro que habían sido testigos de algo más que un simple concierto de presentación. Habían presenciado el momento exacto en que una artista encuentra su lugar en el universo musical, transformando un EP titulado ‘Inhabitable’ en un hogar sonoro donde todos éramos bienvenidos.

La noche en el Círculo de Arte de Toledo fue la confirmación de que el talento, cuando viene acompañado de autenticidad y pasión, no necesita más que el espacio justo y el momento preciso para brillar. Y esa noche, Nour brilló con luz propia.

Si tienes intriga por escucharla en directo y quedar absolutamente maravillado o maravillada con su voz, no te la puedes perder en sus otras fechas:
El 07 de noviembre en la Sala RockNRolla de Granada
El 12 de diciembre en la Sala Vesta de Madrid
El 25 de enero en la Sala Los Clásicos de Granada

Lucía Poveda

Lucía Poveda

Redacción y Fotografía

El Perfil de la Tostada