Tormentas Malsanas (2024)

  • Las Nubes
  • ⭐️ 10/10
  • Spinda Records

 

Tormenta eléctrica sin mesura en lo nuevo de Las Nubes

“Son jodidamente ruidosas” son las palabras fervientes de Iggy Pop cuando habla de ellas. Tormentas Malsanas es puro ruido, ese tan atronador antes de la tormenta; el que necesitamos para escurrir los bultos de las conversaciones incómodas.

Las Nubes facturan un segundo long play cargado de garage pop, shoegaze, dream pop y rock alternativo. Variantes demasiado vistas y vistosas del rock en la última década, apetecible conjunto de géneros para hincarle el diente a una novedad en forma de disco.

No se andan con chiquitas estas dos muchachas de Miami. Si hacemos una retrospectiva fugaz de su carrera saldrán nombres como Iggy Pop y Thurston Moore.

Es una casualidad del destino que Ale Campos (la mitad de Las Nubes) trabaje en la tienda de discos independiente Sweat Records y que Iggy Pop sea un cliente asiduo, propiciando la química entre ellos (Ale es guitarrista de Pop).

Lo del líder de Sonic Youth vino porque su sello, Ecstatic Peace/Daydream Library, editó el doble sencillo ‘Enredados’ que el dúo lanzó en 2023.

Además, han compartido escenario con bandas como Shannon and The Clams, Jens Lekman, Sheer Mag, Torche o El Shirota.

Su primer trabajo, ‘SMVT’ (2019, Sweat Records Records), les valió ser la mejor banda de ese año por el periódico Miami New Times, y les sirvió para que los medios posasen los ojos en ellas.

Ahora, con su segunda entrega, aparcan el lo-fi que caracterizaba su carta de presentación pero sigue la pegajosidad en sus melodías que tararearás en tu cabeza inconscientemente.

Se han permitido esta vez tomarse el tiempo para hacer lo que querían hacer. Cinco años para dar rienda suelta a lo que se les escapó, o no pudieron hacer, en el primer disco por falta de medios.

En todo ese tiempo han consumido cantidades ingentes de música que pusieron a disposición de Tormentas Malsanas, creando un álbum en donde cada una de las canciones es diferente de la otra.

Comienzan con metralla: ‘Would Be’, canción de la que sacaron la letra en apenas lo que dura un capítulo de una sitcom, cautiva con un riff machacón -que no molesto- y la magia que hace Emile en la percusión.

No dan cabida a poder saborear la sorpresa de un nuevo disco desde el comienzo porque los dos singles que han lanzado están juntitos y en armonía. ‘Pesada’ también la habíamos trillado, nunca lo suficiente para lo enorme que es. Sus lametones guitarriles pesan en sus distorsiones sucias cercanas al Incesticide de Nirvana o al American Thighs de Veruca Salt.

Ale cuenta que siempre quiso componer en español. Siente que solo puede expresarse en nuestro idioma para algunas cosas, que para ella así suenan mejor. La majestuosa ‘Caricia’ es una obra de arte que jamás hicieron: diez minutos que se reparten entre lo celestial y lo visceral milimétricamente equidistantes. Puro prog rock que enaltece todo este segundo trabajo del dúo.

Invocan a bandas acérrimas al rock alternativo como Hole o Lush en ‘Enredados- Misty’s mix’ o ‘Agua Plástica’, donde curiosamente el álbum tuerce hacia una luminosidad en la melodía antes sepultada por la oscuridad de la primera parte. Para cuando llegamos a ‘Silhouetted Man’, las guitarras han formado nudos enmarañados acompañados por voces corales claroscuristas.

Ruido, ruido y más ruido, que no solo viene de los riffs machacones de la guitarra de Ale; sino también de los golpes de batería que Emile se marca en canciones como ‘Canse’, llegando a poseerla, y de un bajo percusionista en sintonía perfecta con sus compañeras.

Ruido escandalosamente bien producido, grabado, mezclado y masterizado por Jonathan Nuñez de la banda Torche, es lo que ofrecen en un disco superlativo que se nos hace muy corto y que estamos deseando tenerlo en directo.

Spinda Records han tenido muy buen ojo y se ha apuntado un buen tanto al llamar a sus filas a estas dos revolucionarias que ponen ojitos al sonido de Seattle.

Las queremos tener entre nuestros brazos y en nuestros pensamientos todo el rato.

 

 

Lorena M.

Lorena M.

Redacción