Zahara en Gijón. / Oscar Lafox Fotógrafo
 

L.A. acaba de publicar la reedición del mítico álbum ‘Heavenly Hell’ por todo lo alto, con 10 temas nuevos y en formato vinilo

Hablamos con Luis Albert Segura, líder de la banda, que nos da más detalles sobre este último lanzamiento y la evolución de su trayectoria musical.

¿Cómo surgió este último trabajo?

La verdad es que de la misma época de esta grabación, año 2008-2009, quedó mucho trabajo sin ver la luz. Desde que el disco salió a la venta sabíamos que algún día algo habría que hacer con esas canciones que no llegaron a entrar en el disco, pero iban a formar parte de un Heavenly Hell 2, por llamarlo de alguna forma, que iba a salir el año siguiente. Acabó siendo una bolsa de unas 40 canciones que han estado cerradas a cal y canto durante más de 10 años.

No ha habido año que por la cabeza no me haya pasado el revisar todo ese material, porque ya sabía que estaba ahí, pero es como tener un altillo en un armario con cosas que quieres sacar, pero te da pereza, y vas a comprar un jersey nuevo antes de empezar a mirar en el baúl. Ya son casi 14 años desde que el disco vio la luz, y esa propuesta de hacer una edición especial con todo ese material siempre había estado en la mesa, pero no se habían juntado los astros como ahora. Después de los últimos acontecimientos en mi carrera y en mi vida, pienso que era el momento idóneo, y así lo veo con la repercusión que está teniendo.

¿Cómo habéis seleccionado estas canciones nuevas para que acompañen al disco?

Hemos tenido que sacar un aperitivo de todo eso, porque obviamente no ha visto la luz ni una cuarta parte. Al final ha tenido que ser un poco lo que creíamos que definía ese material. Por las canciones inéditas, las tomas alternativas de los temas del disco y por las versiones, se puede ver un poco por dónde van los tiros. Si empiezas a indagar, hay cuarenta y pico canciones que en algún momento tendremos que revisar y darles vida.

De todos los discos que habéis sacado, ¿por qué habéis reeditado este?

Le tenemos cariño, obviamente es el disco que cambió mi vida totalmente. Creemos además que es el disco con más material alternativo para hacer una edición, no doble sino cuádruple, y después porque por alguno teníamos que empezar.

Tengo tres discos anteriores a ‘Heavenly Hell’ que los saqué con mi propio sello. Son discos menores, que salieron de 2004 a 2007 y podría haber empezado por ahí, pero se juntaron varias circunstancias: la parada de L.A. en 2018, haber sacado un disco en castellano haciendo una carrera paralela al mismo tiempo en un momento que debería haber parado todas las maquinarias, pandemia de por medio y post pandemia, con todo lo que supuso para la industria.

Han sido 5 años convulsos a nivel máximo y creía en volver a un punto de partida conocido y reconocible con facilidad por el público. Si les hubiera salido ahora con mis tres discos anteriores, la gran mayoría del público no los conoce, solo los más fans. Creía que era el momento de sacar este material que la gente reconoce, y hacerlo por fin en vinilo con todas esas canciones extra, mostrando que hay mucho material y que queda L.A. para rato.

En 2018 anunciasteis un parón indefinido, pero en pleno apogeo de la pandemia, en septiembre 2020 anunciasteis la vuelta. ¿Qué os hizo parar y qué os motivó para volver? ¿Ha supuesto un antes y después?

Sí que ha habido un antes y después clarísimo. Lo que me hizo parar fue la inercia de muchos años a tiro fijo. Íbamos con unos calendarios ya creados de mes a mes donde yo sabía cuándo tocaba componer, grabar, editar, entrevistas, gira, otro año de gira, volver otra vez a componer, a grabar, entrevistas y girar. Era como un proceso cíclico que se repetía, pero cuando los ciclos son tan cortos, donde el año transcurre dando vueltas sobre lo mismo, al abrir un poco los ojos dices llevo diez años así.

Empezamos a girar por Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, teloneando a bandas grandes, pero también tocando solos, y se juntó con mis tres paternidades. He tenido 3 hijos en los últimos 9 años, y cuando nació el tercero, Elliot en 2018, coincidió con que pasaba mucho tiempo fuera de gira. Obviamente llega un momento que te planteas si realmente vale la pena apoyar un proyecto laboral, que es una cosa que me gusta, pero puedo hacerla estando en casa con mis hijos, verlos crecer y disfrutar de ellos. Siempre puedo hacer música, mientras siga teniendo voz y habilidades cerebrales.

Todo eso me atacó fuertemente en la cabeza y me hizo plantearme parar, intentar estar más tiempo en casa y coger aire, pero me metí en un fregado que me requería más trabajo, que fue hacer mi carrera en castellano. De repente volví al punto 0, volver a convencer a mi público, convencer al público que no ha escuchado L.A., porque cantando en castellano les tengo que convencer de lo que hago, y llega un momento que no puedo más. Cuando tienes una bolsa y la vas llenando puede reventar, y me reventó en la cara. Además, súmale todo lo que vino en 2020.

Llevaba 11 años girando, corté de cuajo todo mi ritmo de vida, y de golpe te encuentras metido en casa, con restricciones, mascarillas, yo con 3 niños en un piso, y eso es un batacazo descomunal. Emocionalmente te pasa por la cabeza todo. Viene ese sentimiento de y si no salimos de ésta nunca y si nos quedamos así para siempre, no volvemos a girar en la vida y se prohíben los eventos públicos. Mis amigos de la industria, de otros grupos, managers, productores y demás, nadie tenía idea de nada, estábamos todos en una situación muy heavy.

Cuando nos abrieron las puertas quise salir de la ciudad e irme lejos a la montaña. Nos metimos en una cabaña de Orient, un pueblo maravilloso en el corazón de la Sierra de la Tramuntana, y el resto es historia. Me fui sin saber lo que iba a pasar, con mi ordenador, y acabé haciendo un disco que me dio la vida, el pulmonazo de autoestima que necesitaba de nuevo. Vi que podía seguir haciendo música con otra visión, con otro formato, con un ordenador yo solo en casa sin grandes producciones, ni músicos por en medio, ni productores, y ahí fue cuando recuperé un poco eso de ‘no se ha acabado’.

¿La idea es que coexistan tu carrera en castellano con el L.A. de siempre?

Si te digo la verdad, saqué ese disco y quise coger el vuelo, pero no lo cogí, no me pude levantar. No tenía energía suficiente y creo que es un proyecto maravilloso que tenía muchas posibilidades, donde la banda que monté era Champions League. Hicimos una serie de conciertos maravillosos y el proyecto está ahí, yo no lo he matado ni reniego de él, ni mucho menos. No sé si pueden coexistir, pero te diría que sí, aunque ahora mismo estoy totalmente centrado en L.A. de nuevo, porque creo que tengo que reflotar al bicho y darle un electroshock, tengo que reanimarlo. Vamos por orden, y luego ya reanimaré a Amenaza Tormenta y Luis Albert Segura como proyectos en castellano, porque también quedaron muchas canciones allí y muchas ideas que me permiten explorar otros recovecos musicales. Por el simple hecho de cantar en castellano ya te hace ver la música de otra forma, la dicción de las letras, la forma de cantar, … Es interesante y ahí lo tengo, no lo descarto para nada.

L.A. Tiene casi 20 años de vida ¿Cómo se mantiene una banda en activo durante tanto tiempo?

Te diría que el secreto en este caso ha sido mantenerlo muy low profile, en el fondo soy yo solo con mis ideas. Me he empeñado en grabar los discos yo: grabo los instrumentos, me discuto con el productor, … No es un sitio donde compitan varios egos diferentes. Los músicos somos muy ego-maniacos por norma general, todo creador o creadora quiere defender sus ideas y cree en su camino, que es una cosa muy intangible: este bajo tiene que sonar así porque yo lo veo así y lo quiero así, o esta pincelada es azul y no va a ser rosa, es azul. Cuando son seis personas pintando un cuadro es normal que el roce, las decisiones, el ceder y el ahora no cedo hace que los grupos no se aguanten y se separen.

En mi caso creo que la clave es que sea yo solo y que al final la banda viene a pasárselo bien en el momento adecuado: yo les doy el disco acabado, lo ensayamos, nos vamos de gira, cobran por tocar, se lo pasan de puta madre y así nos hemos ido a México, Estados Unidos, Chile, Canadá y por toda Europa. ¿Cómo te vas a enfadar con quien te ofrece eso? Sí que ha habido momentos donde no les ha parecido bien las decisiones que yo haya podido tomar, han creído que la estaba cagando o tomando el camino erróneo, y ha habido un ligero roce o desgaste, pero después de todo lo que ha pasado, que yo frenara, hiciera otras cosas y vieran que todo eso que teníamos se va iba a la mierda, fue un ‘vale lo que diga Luis, vamos con él, le seguimos’. Encima nos llevamos bien porque nos conocemos desde hace muchos años y ese es un poco el secreto de nuestro éxito. No de ventas, pero sí el éxito de seguir juntos, aguantándonos y queriéndonos, porque al final lo que sacamos el uno del otro es bueno.

Presentaste el disco en un acústico en Palma, con firma de discos. ¿Cómo ha recibido el público el nuevo trabajo?

Jo, pues sorprendentemente bien. Yo sabía que es el disco que más seguidores y seguidoras tiene. Es como el ‘Nevermind’ de Nirvana. La gente siempre coge un disco como la bandera, y sabía que iba a funcionar de una forma u otra, pero sacamos la primera edición y voló antes de salir a las tiendas. Estamos en la siguiente y la peña está como loca porque no se quiere quedar sin, así que son buenas noticias. El único show que hicimos fue sold out y se vendieron todos los tickets. Estamos aguantando los caballos para salir a tope en cuanto empiece el buen tiempo para hacer gira de salas, de acústicos. Saco ahora el ‘Heavenly Hell Naked’, que es la versión acústica de Heavenly Hell.

Está previsto reeditar mi segundo disco en vinilo con extras para septiembre u octubre. Lo bien que se ha recibido es lo que nos está dando fuerza para seguir y trabajar en temas nuevos para el año que viene. No te negaré que en 2020 vi el fin cerca, ya tenía la barrera medio bajada, pero fue salir, irme a la montaña, empezar a verlo todo de otro color y el resto es historia.

Sabemos que tenéis algunas fechas confirmadas y que pasaréis por algún festival en los próximos meses, como el Mallorca Live o el Sonorama. ¿Cómo se presenta la gira?

Si, de hecho, estamos trabajando en la gira de salas. Tenemos fechas de presentación de ‘Heavenly Hell Naked’ en acústico, que es una cosa que desde hace mil años lo mantengo, que es irme solo de gira. Me fascina tocar solo con mi guitarra y nada más, pero obviamente creemos que Heavenly Hell tiene que ser presentado en salas con la banda, el disco entero de principio a fin. En eso estamos trabajando, para sumar fechas en las próximas semanas y presentar el cartel con toda la gira. Esperamos estar todo el año, pararíamos en verano, que es cuando la gente tiene el foco en los festivales, pero hasta mayo y luego para septiembre-octubre-noviembre poder hacer visitas por toda la geografía española, o todo lo que nos cuadre hacer.

 

Próximos conciertos del Heavenly Hell Naked Tour L.A.:
  • 14/04 – Conciertos al puerto, Cartagena
  • 21/04 – The Club, Málaga
  • 22/04 – Taberna J & J, Granada
  • 23/04 – Terrazas con encanto, Almería
  • 26/05 – Imagine Music Fest, Madrid
  • 27/05 – Pícaro, Toledo
Sònia Sáez

Sònia Sáez

Redacción