En la noche de ayer Standstill pararon indefinidamente y desde El Perfil de la Tostada les decimos adiós.

Esta semana ha estado tomada por el fantasma del adiós; era inevitable compartir la pena que se advenía  en charlas con otros amantes de la música y así, nos ha surgido la necesidad de decir adiós. Compartir la fascinación y esas sensaciones que solo ellos eran capaces de transmitir, tener que pasar a utilizar el pretérito imperfecto para hablar de ellos, recordar nuestra primera vez, la que se ha convertido en la última o el momento en el que su música se convirtió en banda sonora de nuestra vida y la redondeó con melodías mágicas y letras fieles de vidas normales.

Han sido 19 años en activo y tanto los que han crecido con ellos como los muchos hemos llegado a las últimas notas intentaremos transmitir a los que no tendrán la oportunidad de ir a un concierto de Standstill el ejercicio emocionante en el que esos minutos se convertían. Quedarán los discos y las canciones, y entre los nostálgicos el recuerdo. No sabemos si volveremos a presenciar un grupo con tal fuerza y honestidad, o si los músicos tan influenciados por semejante referente se atreverán algún día a intentar homenajear las canciones, pero la conjunción de la personalidad honda y la voz templada de Enric Montefusco, la potencia que irradiaba Ricky Lavado en ese fondo al que no se le podía quitar ojo, la genialidad y perfecto enlace de Ricky Falkner y la magia que desenvolvía Piti Elvira quedarán como referente y asociación perfecta de mente y don en este mundo de la música tan movido por la emoción y sacudido implacablemente por Standstill.

Así, os dejamos algunas de nuestras reacciones a esta despedida ya que como se suele decir «una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena»:

 

«Tendré que agradecerle para siempre a una amiga que fuese tan pesada y tan intensa con respecto a Standstill; yo por entonces no lo entendía, era un grupo del que sí, hablaba todo el mundo y muchos amigos sentían fascinación, pero para mi las canciones escuchadas en solitario se me antojaban tediosas y no encontraba la fuente de su encantamiento. 

Fue ella y la suerte la que quisieron que nos encontráramos en una vacía y fría Lleida en auditorio a medias llenar para vivir un concierto que jamás podré borrar de mi memoria. No sabía ni una nota de lo que era Standstill, ni una palabra de esas letras, pero en el momento que las luces se apagaron y un centelleante fulgor se encendió sobre ellos ya no pude quitar ojo. Una sensación casi “mística”, sentir que el alma se hace presa de la música, que se suceden las notas y las voces ante tus ojos y te conviertes en un espectador privilegiado de sus historias. Recuerdo que a las 3 o 4 canciones, mi amiga me preguntó qué me parecían, si me estaba gustando, y sentí un nudo en la garganta: no había palabras para describirlo. Standstill para mi se convirtieron en esa sensación, en unos artesanos de música como no la había vivido antes y en magos capaces de unir las almas de los presentes en un solo sentimiento. Magia pura. Música pura»

Belén Martínez 

«Recuerdo como algo especial el concierto que Standstill ofreció en el SOS 4.8 2011 en la Plaza de las Flores al medio día. El festival había terminado la noche anterior pero ese año el domingo la organización organizó conciertos a la hora del aperitivo en la Plaza de las Flores, a pesar de la resaca, el calorazo y que mucha gente el domingo volvía a sus casas, la Plaza se abarrotó y la banda logró crear una comunión perfecta entre el público y ellos. Sonaron de fabula y lograron hipnotizarnos con sus temas. Fue un broche de oro para esa edición del SOS que había tenido un señor cartel con bandas internacionales como Suede, Editors, Patty Smith o MGMT y grupos nacionales como Vetusta Morla, Manel o Lori Meyers»

Sonia Taravilla

«Porque nunca es fácil decir adiós y menos a un grupo al que has seguido con tanta dedicación.

 Seguidos desde la distancia, mi primer directo lo recuerdo como si fuese hoy. Fue en la edición del festival LowCost 2011. Coincidió con Fangoria y mi grupo se dividió en dos. Quedé eclipsada, si osé respirar o parpadear desde luego fueron actos involuntarios. Lo que sentí no fue fácil de digerir pues había rozado el cielo y tardé un rato en volver a pisar tierra firme.

 No sé si hubo tiempos mejores o peores para la música, siempre he pensado que la respuesta nos la dará la distancia, pero me sienta mal que se masifiquen salas y festivales con grupos con tan poco carácter a nivel compositivo y musical. Canciones de usar y tirar para asegurarse el éxito efímero… 
 Standstill jugaban en otra liga. Lo hacían con un proyecto musical sólido y con giras que han sorprendido a sus espectadores.
 La voz de Montefusco latirá a golpe de continuas reproducciones en nuestros corazones. Una pequeña parte de nosotros morirá este sábado con ellos y serán recordados como una banda que nos conquistó con canciones tan preciosas como «Porqué me llamas a estas horas», «Adelante Bonaparte» o mi preferida «Me gusta tanto» (por poner algún que otro ejemplo).
 Hasta siempre.»
Lorena GR
«Cuando una banda se va dejando tantas muestras de agradecimiento a sus espaldas se hacen merecedores del deber cumplido. Standstill han sabido tratar como se debe a la música, cuidando cada detalle y otorgándose un respeto mutuo que ha hecho fluir con elegancia canciones y discos durante 19 años. Las bandas desaparecen, las canciones no y el legado que deja Standstill perdurará eternamente.«
Miguel Chorusman