Granada 25/05/2012-Sala Boogaclub.
Con la intención de ampliar la noche a los amantes de la música negra en la ciudad surge la idea de fundar esta sala en el 2006. Sus dueños José Gustavo Cabrerizo e Isidro Sánchez, sin duda alguna dos figuras importantes dentro de la escena musical granadina, tras el éxito cosechado con Afrodisia Club años antes, cuadran el círculo con un club que da cabida a la música relacionada con el groove y así nace el Boogaclub.
 Y el suministrar buena música hace que haya una preocupación constante, mes a mes, por ofrecer al público desde sesiones de funk o reggae, conciertos de grupos importantes nacionales y extranjeros, karaoke donde tú eres el artista, jam sesion, etc. Así que, qué mejor oferta que un doble concierto de Zahara y Miss Caffeina, en días continuos y con un único telonero Fe. 250 personas y una servidora lo tuvimos claro, la cita era ineludible.
 Por entonces María Zahara Gordillo, estudiante de magisterio en la Universidad de Granada, ya hacía sus pequeños pinitos con su combo jazzero en esta sala. En el entorno de conocidos, se la recuerda con especial cariño en aquellos días donde la ubetense prometía con esa voz tan especial.
 Aquí empezó todo…
 Así que no sólo era un concierto más de gira, era todo un reencuentro con la ciudad que la vio crecer como artista durante sus seis años de estancia. Grandes sorpresas nos iba a deparar la noche y nosotros aún sin saberlo.
 Las puertas se abrieron a las 22:15 y la gran cola de tóxicas y fabulosos se movía a un ritmo constante y fluido. En pocos minutos vimos como una manta de personas nos envolvía, todos queríamos sentir el aliento de la artista. Un público de edades muy tempranas y no tanta, grupos de lo más variopintos, coronas de papel, auténticas groupies ataviadas con sus mejores galas, rubias no tan naturales y pintura roja en labios pálidos.
 Tras una vuelta y otra del único tema que amenizó la espera, “To roll like a ball” de Anni B Sweet, a las 22:40h el grupo telonero Fe abrió su concierto con el tema “Para ella”. Tan sólo el cantante y su guitarra cuanto de repente, y ni tan siquiera llevado dos temas, el público se transformó y pasó a perder por completo el respeto al artista.
 Había que hacer un esfuerzo doble por escuchar. Como persona y músico, me sentí bastante violenta por la impotencia de no poder hacer nada. No me imagino lo que debió de sentir ese humano ante tal desagradable momento.
 Media hora después se despide Fe para alegría de algunos asistentes y comienza una serie de arreglos en el escenario. Sale a escena Sergio Sastre, guitarrista y eslabón primordial de Miss Caffeina, para una rápida pasada de afinación de las guitarras.
El estrecho lazo que une a los dos grupos, como personas y artistas, hace que no sospechemos de tan acertada elección de compañero de batalla.
 Comienza a gestarse una emoción palpable en el ambiente.
 A las 23:30 entran en escena la pareja intoxicada más esperada de la noche: Zahara y Sergio (Caffeina). Tras una presentación y un saludo muy cariñoso al público comienza el concierto con “En la habitación” del anterior disco “La fabulosa historia de…”, ella con sus cascabeles y él con su guitarra eléctrica.
 La artista se encuentra en casa, tanto dentro del escenario como fuera de él. Sus coqueteos y sus bailes casi a centímetros del suelo hacen presagiar una noche especial. A cada canción le viene una improvisada historia o monólogo que la artista aprovecha para deleitar a los asistentes con su encanto y verborrea, cambiando de la guitarra a los cascabeles con toda naturalidad.
 Sin anestesia temas de su último disco “La pareja tóxica”: “La mujer mayúscula y el mar”, “El Universo” y “En el lugar donde viene a morir el amor” con reverberación en la voz muy puntual. El que es su tema favorito “Del invierno” y el que es el mío: “El General Sherman y como Sam Bell volvió a la luna”. Los caminos confluyeron al final del proceso compositivo entre Sergio y ella, y queda plasmado en esta maravillosa pieza, casi de coleccionista.
 La artista bromea con la temática de sus temas. Quiere advertir muy jocosamente que el concierto quedará dividido en dos bloques donde la tristeza y la alegría se depositarán en cajas separadas. Así llega un momento muy emotivo. Zahara dedica la canción compuesta para su abuela “Camino” a sus padres, presentes entre el público. Y un brillo especial se deja entrever en sus ojos…
 El tema que vino a continuación lo compuso antes de trasladarse a Barcelona. Con mucho humor, recuerda en voz alta anécdotas de una etapa muy sentida para la artista en esta, la ciudad de la Alhambra. Así suena “Adiós” y la voz es portavoz del corazón…
 Entrando en el bloque alegre elige “Tú me llevas”. El público enloquece y un grupo de chicas corean el estribillo con tanta fuerza que Zahara, dedica su mirada mientras interpreta la canción. Al final, no contentas con su gran actuación, se sacan de la manga un “navidad, navidad dulce navidad” con las últimas notas arpegiadas de la guitarra de Sergio y la ubetense se estremece entre risas y aplausos.
 Turno de “Mariposas” y su reflexión y casi obligatoria para el público de ¿cómo pudo suceder? Su voz roza la perfección, la calidad de sus agudos y medios son limpios hasta prácticamente el final de la actuación, la afinación más que correcta de los coros entre Sergio y ella, sus matices que expresan todo lo que las letras demandan… Esta chica es música en estado puro.
 Y llega mi momento más esperado de la noche: “El leñador y la mujer América”. Segundo corte del último disco y una historia bárbara contada en dos minutos, que dará pie al largometraje de “La mujer América”.
 Y casi sin darnos cuenta la recta final con cuatro ases en la manga aún. La versión peculiar de “Grease”, “Merezco”, “Funeral” y “Camino a L.A.”.
 Tras un breve descanso, Zahara se presenta sola interpretando dos temas muy añorados “Olor a mandarinas” y la versión de “Lucha de gigantes” para así despedirse de su público totalmente entregado.
 Satisfechos por la entrega desinteresada de la artista, se saca de la manga una versión increíble de la copla “Ojos verdes”. La piel de gallina y el silencio entre los asistentes hacen de este momento un broche perfecto para el cierre de una noche muy especial. Es la 1:15h de la madrugada y esta estrella brilla con luz propia.El pasado, presente y futuro de Zahara quedan grabados en nuestros sentidos y memoria para siempre.
Esta chica nos ha intoxicados y no hay antídoto para superar este envenenamiento consentido.
  
Crónica y fotos Lorena García Ruiz
para El Perfil de la Tostada