Soy Consciente (2024)

  • El Momento Incómodo
  • ⭐️ 8/10
  • El Momento Incómodo

 

‘Soy Consciente’ es un trabajo al detalle

Nos remontamos a 2019 con el single ‘Fui porque estabas tú’ y ya encontramos el germen de El Momento Incómodo: música vaporosa con sintes y guitarras, letra en donde habla de sus emociones y se analiza desde sus imperfecciones (también las del amor) y voz llena de matices.

Y ahora saltamos a 2024, cuando Malena Fernández hace realidad el debut en LP de El Momento Incómodo: ‘Soy Consciente’.

En todo este tiempo, el rock confesional del que es autora, que estalla en estribillos furiosos, ha pasado por un EP ‘El Temporal’ (2021) y una batería de singles (algunos convertidos en colaboraciones) que captan la onda de pop rock que se estilaba a finales de los 90 entre solistas femeninas (‘Algo que contar’, ‘Lo Siento’). Canciones siempre compuestas y producidas por la propia Malena, quien ha encontrado su propio estilo crudo, real y visceral.

 

Nuevamente ella está a los mandos de la producción, acompañada de Turian Boy y Bearoid en la parte técnica.

Las letras escritas por esta autora madrileña consiguen una honestidad consigo misma realmente codiciable que llega al oyente y le hace partícipe del relato.

Las diez canciones desnudan a Malena a través de píldoras de folk y shoegaze propios del rock alternativo. Son un baile en el que es consciente de la posición vulnerable en la que se encuentra.

Malena se contonea entre lo mejor que puede ofrecer una relación -esos momentos nimios que cobran todo el significado después- hasta confesar lo que le va a doler, lo que sabe que está mal.

‘ESCENA 4. INTERIOR. NOCHE’ y ‘Dos minutos más’ se convierten en las dos polaridades que ofrece el disco, tanto en intención informativa como musical: la primera se apoya sobre una guitarra acústica que resalta la belleza de lo simple, lo pequeño y lo perdurable; y las distorsiones de guitarra de la segunda ayudan a agudizar lo complicado y lacerante.

 

Las relaciones imposibles aparecen en ‘Soy Consciente’ con contrapunto de melodías luminosas, como si bailase al desamor con una sonrisa en ‘La he cagado, soy consciente’ y ‘No lo digo muy alto’.

Consigue el mismo efecto cuando profundiza en la relación consigo misma, pues ‘Agonizando en Agosto’ es un tema muy crepuscular que utiliza los sintetizadores y la distorsión para arrancarte las ganas de bailar.

Para ‘Estoy enamorada de Tí’ utiliza el rever únicamente como ornamento y nombra la perla de Mitski, un guiño plausible y afortunado, componiendo quizá el tema que más se acerca a la sonoridad etérea de la nipo-estadounidense.

Con pocos elementos moldea sus mejores canciones, aunque también los efectos que se prodigan en el shoegaze dan un cuerpo llamativo a sus canciones, ‘Dame un segundo’ es una pieza acústica de muy pocos acordes, que cierra el álbum y demuestra la sensibilidad tan a flor de piel que posee Malena para abrirnos a sus recuerdos.

Dice ella misma que ha aprendido también a mirar hacia dentro y se ha vuelto consciente. Es una buena premisa antes de abrir este debut y surfear las olas en forma de dolor que hay en su interior.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lorena M.

Lorena M.

Redacción