xoel lopez

‘Hardcore from the heart’ es el último trabajo de la artista catalana

 
Desde 2017 que no hablábamos con Joana Serrat (entonces fue con motivo de ‘Dripping Springs’) y era una deuda que teníamos que saldar. Este año vuelve a la carga con ‘Hardcore from the heart’, un título tomado de la obra de igual nombre de la sexóloga y ensayista Annie Sprinkles y que ahonda en el lado más introspectivo de la músíca y en la dificultad de encajar un ideal con la realidad, aunque al final reina la aceptación.
 
 
Tu nuevo disco ‘Hardcore from the heart’ tiene una producción cuidadísima y un sonido hermoso que salta a la vista desde el primer segundo de ‘Easy’, el primer corte. ¿Cómo llegaste a Ted Young, productor entre otros de Alice Cooper, Mick Jagger o Sonic Youth y premio Grammy por la mezcla de ‘Charlie Is My Darling’ con los Rolling Stones?
 
 
Conocí a Ted Young cuando fui a grabar mi anterior disco Dripping Springs (Great Canyon Records / Loose, 2017) al rancho estudio de Israel Nash. Ted Young es amigo de Israel y durante muchos años ha sido su ingeniero de cabecera. La sintonía con Ted fue instantánea así que cuando estaba haciendo las demos de ‘Hardcore From The Heart’ en mi casa, instintivamente se las mandé a él para trabajar el nuevo disco. Ted es un ingeniero excelente que, además, tiene el poder de poder leerme.
 
 
Ya trabajaste anteriormente con otro productor de renombre como es Howard Bilerman, responsable del mítico ‘Funeral’ de Arcade Fire. ¿Qué te ha aportado profesionalmente rodearte de gente de tanta experiencia y sobre todo cómo lo valoras después de haber autoeditado tu primer largo?
 
 
Howard, además de productor, es también ingeniero y mezclador. Cada profesional tiene sus propias rutinas, su orden y su visión del rol que desempeñan en la industria. He tenido la suerte de trabajar con productores muy respetuosos con mi visión artística y para nada invasivos. El debate siempre se produce en el estudio y eso es lo enriquecedor. Te hace preguntarte el porqué de tus decisiones y debes aprender a justificarlas. Esto es altamente formador e inspirador, a la vez. Además de poder trabajar con profesionales a quienes admiro es un momento de alto aprendizaje tanto profesional como personal.
 
Cuando miro hacia atrás me produce vértigo ver el recorrido que he ido trazando. Es cuando me doy cuenta de lo andado y de lo conseguido.
 
El elenco de músicos que han participado en tu último trabajo no es menos impresionante: artistas del ámbito de Mercury Rev, Rufus Wainwright o Sharon Van Etten… ¿Los conocías previamente? ¿Es importante un grado de conexión personal o trabajando a este nivel la profesionalidad es lo que manda para tener el mejor resultado?
 
A Joey McClellan le conocí en ‘Dripping Springs’. Al igual que Ted Young, él forma parte del equipo de Israel Nash. Son amigos desde hace muchos años. A McKenzie Smith y a Jesse Chandler les conocí primero en Nueva York cuando estaba haciendo las mezclas de ‘Dripping Springs’ en mayo de 2017. Por aquel entonces ellos estaban haciendo una promoción de BNQT junto a Joey y Aaron McClellan así que quedamos para cenar y tomar unas copas y entonces les conocí, junto a Eric Pulido. Pero cuando establezco propiamente la relación con McKenzie es durante la grabación de HFTH en Redwood (Denton, Texas), el estudio que dirige junto a Joey McClellan. Jesse Chandler me escribió porque vio que estaba en la ciudad (Denton) para hacer el disco y se ofreció primero para acompañarme en el concierto que tenía allí en Denton y después por si le necesitaba para las sesiones del álbum.
 
Con músicos de esa talla sabes que tienes una calidad asegurada y que las aportaciones serán buenas. Pero pienso que es fundamental que el intérprete conecte con la canción y con el mundo del artista. Lo realmente excitante de reunirte en una sala para grabar en directo es cómo todos los presentes llegan al mismo objetivo desde distintos lugares. Cada recorrido es distinto, todos aportan su bagaje y sus aspiraciones. Con Jesse fue especialmente revelador. Vino un sábado y en una mañana dejó su huella para siempre en este disco. Al principio pensé que aquello que estaba tocando no encajaba demasiado pero, al día siguiente, escuchándolos con Ted, nos quedamos despeinados. Ahora mismo no puedo concebir esas canciones sin las líneas melódicas que él creó.
 

 
En ‘Dripping Springs’ (2017), tu anterior disco, nos decías que las canciones habían surgido solas y que había mucha melancolía imaginada como “la puesta de sol”  y que había un aire de renacer en todo ello. En el caso de ‘Hardcore from the heart’, tengo entendido que el proceso no ha sido igual de fácil. ¿Puedes hablarnos un poco más de ello y por qué ha habido más trabajo? ¿Y qué nos dices sobre su hilo conductor, hay alguno con el que lo describirías?
 
Creo que en ‘Dripping’ se nos abrió la puerta a un nuevo mundo; todos florecimos y la prueba sonora de ello es el disco que hicimos juntos. Por ese motivo ‘Dripping Springs’ es el disco de los «nuevos horizontes», fue un momento expansivo tanto a nivel musical, artístico como personal. En ‘Hardcore’ no es que haya habido más trabajo. Si te soy sincera, hasta la fecha mis discos me han resultado bastante fáciles y con este grupo de músicos que conocí en Texas, aún me lo ha parecido más. Esta última grabación fue dura y algo estresante por el momento personal que estaba atravesando, por el significado del disco y por todo lo que suponía grabarlo alejada de Plum Creek Sound y de todos sus recuerdos. Por ese motivo ‘Hardcore’ es el disco del «exilio». Y de allí nacen todas esas canciones.
 
Joana Serrat. / FOTO: ANDREA FONT

Joana Serrat. / FOTO: ANDREA FONT

 
En general, todos hemos vivido una sensación de ruptura pre y post pandemia. En tu caso, y dado que las canciones de tu disco fueron creadas previamente a ella, ¿hay una Joana Serrat artista diferente después de todo lo vivido? ¿Se ha trasladado de alguna manera a tu disco o hubiera sido el mismo sin el coronavirus por medio?
 
‘Hardcore From The Heart’ es el disco que es por mi vivencia previa a ‘Dripping Springs’ y todo lo que esa experiencia supuso. De alguna forma puso mi vida patas arriba y las canciones hablan de ese proceso de aceptación, de duelo y de aprender a dejar ir, de aceptar que la vida es cambio y movimiento. Gravé el disco en 2019, justo un año antes de que se cerrara nuestro mundo en marzo de 2020. La pandemia no ha tenido nada que ver con HFTH.
 
Si hubiera algo que creemos que caracteriza tu música en general es esa capacidad de crear ambiente, una sensación de ingravidez que está en cada una de tus canciones y que se acentúa aún más en directo. ¿Es importante como artista tener un marcado acento personal? ¿Te tienta probar cosas diferentes?
 
A mí me gusta tener mi sello. Creo que todo artista debe buscar su voz personal y eso es lo que intento. La cuestión de ingravidez sonora creo que ilustra esa sensación que me acompaña desde que tengo uso de razón; no consigo arraigar y he tenido que aprender a entender que la forma en que vivo las relaciones interpersonales difiere de como la mayoría las vive. Y eso siempre lleva a una sensación de soledad, de aislamiento,  de no encaje. Estoy abierta a probar sonoridades distintas y creo, que desde mi primer disco, eso es lo que vengo haciendo. Creo que al final, sólo me estoy explicando a mí misma desde distintos ángulos.
 
Componer en inglés tiene la gran ventaja de internacionalizar tu trabajo y ser escuchada en muchos más países… Siempre hay detractores en España del inglés y, al contrario, quienes solo escuchan música en ese idioma. Nos preguntamos si te llama hacer también alguna canción en español o si el inglés te permite expresarte mejor creativamente. Y si alguna vez te has visto forzada a elegir entre idiomas, si tu elección ha abierto más puertas o ha cerrado algunas.
 
Yo me siento muy libre. Nunca he cedido a ninguna moda o tendencia. Si canto en inglés es porque es así como la música que hago suena en mi cabeza. El inglés evoca ese ideario con el que artísticamente me siento identificada, mis paisajes artísticos son esos. He cantado y grabado canciones en catalán, que es mi lengua materna, y siempre digo que esta puerta estará siempre abierta. Con el español no me siento tan cómoda, podría hacer colaboraciones, por supuesto, pero no me gustan ni mi voz ni mi acento. De todas formas, el fenómeno Rosalía abre puertas a la cuestión mercado-lengua.
 
¿Sigues vinculada a la discográfica Dear Great Canyon o ya no? En caso afirmativo, ¿qué buscas en los artistas para ficharlos y promocionarlos? Y estés en ella o no, ¿cuál dirías que es el papel de las discográficas actualmente? ¿Alguna recomendación para un artista recién salido para que sepa qué debería esperar de los sellos?
 
Este año estamos de celebración y  el 15 de octubre publicamos el disco recopilatorio de nuestro quinto aniversario que contiene 11 canciones inéditas de nuestros artistas. Evidentemente, yo sola no podría llevar el proyecto. De hecho, nunca fue un proyecto que iniciara en solitario sino que es un proyecto común y conjunto con David Giménez. Él es el alma mater de Great Canyon Records. Igual que los artistas, las discográficas deben decidir cuál es su rol y su visión, son también una expresión artística sobre el papel que ocupamos en la industria y en el mundo. Sin esto, me parece una empresa más, y entonces ya no es un sello. A los artistas decirles que lo primero que deben aprender es que pensar que encontrarán un sello en el que todo será de color de rosa, es una utopía.
 
¿Cómo va el tema de las giras este año? ¿Habéis podido cerrar muchos bolos pese a la pandemia? ¿Te rodeas de la banda habitual?
 
Estoy muy contenta con mi banda. Sigo con mis The Great Canyoners y con fechas por delante por lo que tengo muchísimas ganas de saltar al asfalto y continuar presentando este disco que tantas alegrías me está dando.
 
¿Cómo viviste el primer concierto que pudiste realizar tras el parón de la actividad cultural provocada por la pandemia? 
 
El primer concierto de este año fue en Badalona y fue un éxito rotundo. Agotamos entradas y obtuvimos una respuesta muy cálida tanto por parte de los asistentes como de la prensa.
 

Consulta aquí los próximos conciertos de Joana Serrat.

 

 

 

 

Rocío García

Rocío García

Redacción