«Hamen» es el ejemplo de que los discos del año también salen en Enero

Las listas de final de año tienen sus cosas buenas y sus cosas malas. Entre las malas, suele estar la mala costumbre de olvidar los discos que se publican en el primer trimestre del año. Enorme injusticia si se olvidan de este “Hamen” (Mushroom Pillow 2016), segundo larga duración de los mungiarras Belako.

Y es que, pese al retraso en su salida (originalmente planificada para Noviembre, pospuesta con acierto para que llegase también a México y USA), y los 4 adelantos en forma de single (“Track Sei”, “Nomad”, “Something to Adore” y “Key”), que a alguno le hicieron pensar si estaban quemando sus mejores cartuchos antes de tiempo,  “Hamen” es un disco enorme de principio a fin. Las 12 canciones que lo componen (13 en su versión digital) consiguen algo al alcance de muy pocos, afianzar el sonido “marca Belako” (intentar ponerles una etiqueta es, cuando menos, arriesgado), a la vez que hacen evolucionar lo escuchado en “Eurie” (2013) y en sus EPs “Bele Beltzak Baino Ez” y “AAAA!!!!” (2014), de los que rescatan 3 temas para “Hamen”.

Lo primero que entra por el oído es la producción de Josu Billelabeitia, a la par, guitarra del grupo (y voz en uno de los temas). Ya se notó una mejoría en los anteriores EPs, pero es que “Hamen” suena tremendamente redondo.

Entrando en materia, el disco arranca de una forma espectacular con “Fire Alarm”, con el bajo de Lore Billelabeitia comandando el arranque del disco, una canción que sabe aunar tempos y atmosferas. “Guk Emanez” tiene un sonido más reconocible y es uno de los temas que más rápido entran por el oído. Una canción que va in crescendo, con explosión final incluida. “Off Your Shoes” retoma en ritmo donde lo dejó la anterior, en todo lo alto, y la voz de Cris Lizarraga toma el protagonismo. Y es que es impresionante ver como se desgañita (en disco o en directo) sin que se le vaya un tono.

Las cuatro siguientes canciones son casualmente los singles adelanto. Con “Key” se tranquiliza un poco el ritmo que arrastraban las primeas canciones. Pesan más los sintes y nos lleva a otras atmósferas musicales. Estas continúan en el arranque de “Nomad”, aunque no tarda en romper la rabia del grupo, una de mis canciones favoritas del disco, también con mucha esencia Belako. “Track Sei”, sexto corte del disco, como su propio nombre indica, fue el primer single publicado, y quizás la canción más reconocible (y larga, quizás de más) del disco.

Something to Adore” nos sirve para bajar un poco el ritmo, descansar y fijarnos más en los detalles. Una canción bellísima, de tempo lento, de las que se agradecerá en los directos para coger un poco de aire. También sirve como de puente al resto de canciones del disco, quizás las más “evolucionistas” del disco. Y es que aunque “Mun” venga rescatada de “Bele Beltzak Baino Ez”, es un temazo que mucha gente pasó por alto en su día. Aquí mandan de nuevo los sintetizadores y la oscuridad, e incluso la rabia. Le sigue una auténtica joya en euskera llamada “Hegodun Baleak”, en la que Josu toma el protagonismo vocal de la canción de manera sorprendente y muy agradable. Uno de los temas que más llaman la atención dentro del disco. Turno de “Crime”, un auténtico super single merecidamente rescatado de “Bele Beltzak Baino Ez”. Da paso a una maravilla electrónica, con la batería de Lander Zalakain marcando los ritmos bailables. Una pena que esta canción solo esté en la edición digital del disco, con lo que nos gusta bailar con Belako… y es que bailar es lo que no vamos a parar de hacer cuando a nuestros oídos llegue la versión electrónica de “Sinnerman”, clásico de Nina Simone publicado en 1965, en una versión extremadamente original, y que ya llevaban tiempo interpretando en sus directos como gran aceptación por parte del público.

El disco se cierra con «Monster«, canción que también se encontraba en su EP “AAAA!!!!”. Bueno, mejor dicho, con la versión bailable de la misma, porque los sintes iluminan una canción tan oscura como intensa. Algunos preferirán la original (que era muy buena), pero yo soy de los “evolucionistas”, y me encantan estas cosas.

En resumen, Belako lo forman cuatro personas que aman la música, y eso se nota. Lejos de marcarse un “Eurie 2”, han sabido aunar consolidación y progresión de un sonido que es totalmente único y distinguible. Si hay que ponerle un pero a “Hamen”, puede ser que no tiene singles tan “masivos” como pudieron ser en su día “Sea of Confusion” o “Haunted House”, canciones de esas que nos hacen estar medio concierto esperando a que suenen. Temas como “Nomad” o “Track Sei” se le acercan, pero no creo que lleguen a la categoría de himnos de la banda. Por el contrario, “Hamen” es un disco mucho más redondo, compacto y mejor producido de lo que fue “Eurie”, de los que se disfrutan en cualquier lugar, en cualquier momento y de principio a fin.

Seres superiores que realizan las listas de “Lo mejor del año”, recuerden que los años musicales no comienzan en Marzo, si no en Enero, y no se dejen esta joya en el tintero, porque en un año que promete discazos, Belako y su “Hamen” ya se han puesto en la pole position para ganar esta carrera.