«El Infierno» es la canción elegida por Russian Red en «Mutanciones» 

Hace unos días os hablábamos en El Perfil de la Tostada de «Mutanciones«, el homenaje que quince bandas han realizado a Niños Mutantes por sus veinte años sobre los escenarios. Este sincero reconocimiento se fraguó en silencio, sin que los propios homenajeados supiesen nada y ahora podemos conocer sus reacciones al descubrir las canciones.

Hoy presentamos «El Infierno» incluida en su disco «Náufragos» (2012 – Enier Records) interpreta por Russian Red.

«Cuando estábamos mezclando «Todo es el momento» estuve unos días solo en Madrid con Fino Oyonarte (Los Enemigos). Me propusieron hacer un live in the living room, un concierto en una casa para 20 personas. Nunca había tocado solo y me gustó la idea. Llegué con mi guitarra a una casa extrañísima, un ático de tres plantas mínimas en el Rastro. Me sentí muy a gusto desde el primer momento.

También iba a tocar una desconocida que se llamaba Russian Red. No tenía nada editado. Sacó una guitarra acústica blanca y se sentó. Era muy joven y muy guapa. Un poco como la Audrey Hepburn de «Desayuno con diamantes». Se hizo el silencio. De repente surgió una voz potente pero dulce. Nos quedamos de piedra.

Fue una noche mágica, todos los que la escuchamos nos quedamos con la sensación de que esa chica iba a dar que hablar. Me quedé un poco pillado con aquella noche y aquella chica.

A los dos meses su nombre estaba en boca de todos. Lo demás es historia.

Carambolas del destino. Casi no hemos vuelto a vernos. Y de repente ella nos ha hecho un regalo precioso. Siempre me he considerado privilegiado por haberla visto aquella noche antes de convertirse en toda una estrella. Ahora es un privilegio mucho mayor que haya hecho suya «El infierno». Es una canción muy especial para nosotros. Ha dado en la diana, ha echo una joya. Han pasado unos años y veo que aquel talento sigue aquí. Incluso mejor, su voz ahora lleva el poso de haber vivido cosas, se nota.

Nos sentimos MUY afortunados de tenerla en «MUTANCIONES«.

Otra vez la oigo cantar en aquella torre desde la que se veía la ciudad con las luces de una noche de hace ocho años. La gente estaba feliz. Yo me sentía libre y feliz. La oigo cantar una canción nuestra y me siento en una torre muy alta, muy libre y muy feliz.

Gracias Lourdes»