Hablamos con Álvaro B. Baglietto (Vetusta Morla), Jonra Planell (Love Of Lesbian), Emanuel Pérez  «Gato» (Izal), Daniel Arias (Pasajero) y Sara Oliveira (Rufus T. Firefly y Sr. Nadie)

Dentro de una banda hay figuras claramente reconocibles a las que no hace falta presentar: cantante, guitarrista, batería, incluso el teclista, son siempre distinguibles hasta por el ojo menos avezado pero el público generalista se olvida, en la mayoría de los casos, del bajista, ese al que se suele conocer como «el de la guitarra con menos cuerdas».

En la historia de la música hemos tenido grandes bajistas como John Entwistle (The Who) o Michael Peter Balzary – más conocido por “Flea”- “Pulga” (Red Hot Chili Peppers) – que han sobresalido por ser virtuosos como instrumentistas y han puesto al bajo como referencia de sus bandas. También hay casos de bajistas que nunca fueron reconocidos por su instrumento y sí por su figura como Paul Simon, Sting o el mismísimo Paul McCartney.

Hoy queremos acercar esta figura, ponerla bajo el foco y mostrar su importancia dentro de la composición de una canción. El bajo ese es instrumento que cuesta encontrar dentro de una canción pero que al final es el que hace que movamos el trasero y, personalmente, creo que es el que hace que una canción enganche de verdad. Por todo ello vamos a hablar con cinco de los principales bajistas de nuestra escena nacional actual y referentes dentro de sus bandas: Álvaro B. Baglietto (VETUSTA MORLA), Jonra Planell de (LOVE OF LESBIAN), Emanuel Pérez «Gato» de (IZAL), Daniel Arias bajista y voz de (PASAJERO) y Sara Oliveira de (RUFUS T. FIREFLY y SR. NADIE).

 

¿Cuáles fueron vuestros inicios?

Álvaro: Empecé con el bajo a los 15, junto con la guitarra y sin contar la flauta del cole (yo tuve que tirar de flauta cuando lo que quería era el típico órgano Casio ochentero que llevaban todos mis compañeros… pero mi madre no quiso o no pudo comprármelo).

Joanra: Empecé a los 15 años. Mis primeros instrumentos fueron la flauta, la melódica y la guitarra acústica nivel campamento de verano. Un día nos sentamos en un bar con unos amigos de 2do de F.P. y decidimos montar un grupo de punk sin tener ni idea de tocar; repartimos y a mí me tocó el bajo… aunque yo desde el principio quería el bajo, era fan absoluto de Simon Gallup (bajista de the Cure)… luego en el 2000 hicimos de teloneros de The Cure con Love of Lesbian y Simon me firmó el bajo que aún es el mismo que llevo a los conciertos.

Gato: A los diez años intentaba cantar en un grupo de versiones con mi hermano y dos amigos pero hacía falta un bajista. Realmente no entendía aún lo que significaba el bajo dentro de una canción, así que me limitaba a acompañar al resto lo mejor posible.
He tocado la guitarra en varios proyectos pero nunca toqué suficiente tiempo. Tenía otra banda en la que tocaba la batería y el bajista era mi padre. Fue mi primera referencia en directo y es un orgullo recordarlo.
Cuando escuché por primera vez «Californication» de Red Hot Chili Peppers, me partió la cabeza. Llevaba un par de años tocando y escuchando rock más clásico hasta que llegó Flea. En un mes tocaba el disco entero y aprendí muchísimo en muy poco tiempo. Luego me dediqué solo al bajo y dejé de hacer pinitos.

Dani: Yo empecé a los 28 años y realmente no llegué yo a él, más bien llegó él a mí.
Había tocado un poco la guitarra en Homeage, un proyecto que tenía con amigos de Móstoles en 1996 y llegué a aprenderme algunos acordes con el piano para tocar en Transatlantic Suite, una banda de electrónica que montamos entre 2001 y 2003.
En Nuevenoventaicinco yo solo cantaba y cuando nos disolvimos en 2004, nos quedamos tres personas para montar Zoo: batería, guitarra y voz.
Así que el bajo me cayó en los brazos casi sin darme cuenta. Siendo sincero, con las voces ya tenía suficiente, y me supuso un esfuerzo acostumbrarme a tocar mientras cantaba, pero me gustó mucho el instrumento y no me he querido despegar de él cuando hemos montado Pasajero, nuestro proyecto actual.

Sara Empecé a estudiar música a los doce, pasé por la guitarra y el piano pero sabía que aún no había encontrado lo mío. A mi primer grupo le faltaba bajista, así que me preguntaba cómo sería ese instrumento que nunca había visto de cerca. A la primera oportunidad que tuve conseguí uno prestado y se me pasó la tarde volando intentando tocarlo. Acababa de cumplir los quince. Supe que haría eso el resto de mi vida.

¿Qué equipo lleváis? Bajo, Ampli, pedales…

Álvaro: Hoy en día tengo 8 bajos: Fender, Hofner, Thunderbird, Aria, Jay Tarsen, un Ibanez, un Epiphone acústico y algunas guitarras… pero el que más uso sobre todo en directo es un Sadowsky.
Pedales tengo varios boosters (xotic) y distorsiones (assmaster). Octavador y fuzz de Pigtronix y cacharrería en general. Esto de los pedales va cambiando continuamente.
Ampli tengo un Epifani y un Ampeg y sigo buscando.

Joanra: Amplificador Ampeg svt Classic con una pantalla de 15pulgadas y otra de 4/10 pulgadas las dos Ampeg classic. Utilizo una pedalera donde tengo un compresor, chorus, distorsión, un octavador, sintetizador, afinador, looper y un previo.

Dani: Toco con un Fender Jazz Bass, un Hiwatt DR103 de 1977 y algunos pedales de distorsión.

Sara: Llevo un Fender Jazzbass que se llama Joaquín. Suelo tocar con un ampli pequeño de batalla, Ampeg, de no mucha potencia. Empecé a tocar sin pedales, y creo que me vino bien. Incluso afinaba de oído en los conciertos porque no tenía afinador. Tardé bastante en usarlos, y sólo llevo una distorsión BigMuff, compresor y chorus de Boss. Bueno, y el afinador, que descubrí que no viene mal jajaja…

¿Creéis que el público entiende el papel de un bajista dentro de una banda?

Álvaro: En general, el gran público no sabe mucho de qué eso que hace el bajo. Pero es que no se trata de entender nada, basta con sentir la música en su conjunto.

Joanra: No lo sé, el bajo es un instrumento más sutil, supongo que no, pero tampoco se entiende porqué en una canción mueves la cabeza o los pies, la tibia y el peroné (chiste fácil), pero ahí es donde radica el poder del bajo, su sonido entra por el estómago y te hace mover… mover o entrar en un estado de ensoñación…

Gato: Hay de todo, desde público que cree que tocas la guitarra hasta gente que te menciona algún arreglo concreto y destaca la función del bajo. Me gusta que me digan que soy buen guitarrista, es divertido.

Dani: Creo que aunque hay mucha gente que todavía piensa que es una guitarra grande con menos cuerdas, hay mucho público que sí entiende el papel que juega el bajo en los temas.
De todas formas yo tampoco me lo tomo como la cosa más importante del mundo, considero que es un instrumento de base, que tiene que aportar armonía pero sobre todo dar empuje al ritmo. Nunca me han gustado mucho las virtuosidades con el bajo.

Sara: Como en todo, unos más que otros. Hay gente que no escucha el bajo, porque no entiende lo que oye, pero sí que lo sienten y a veces hasta son los que más lo echan de menos si está demasiado bajo de volumen. No hace falta entender algo para necesitarlo o apreciarlo. Sin embargo, que me digan «Hala qué difícil eso que tocas en esa canción» ya es otra historia… pero bueno, tampoco es lo que busco conseguir.

¿Admiráis a algún bajista en particular?

Álvaro: Por bajista… a ninguno. Como personas a muchos entre ellos algún bajista.

Joanra: Simon Gallup, Paul Simonon y Ricky Falkner.

Gato: Como he dicho antes, Flea me marcó. También tuve la suerte de escuchar muy joven a Pedro Aznar, Javier Malosetti y Diego Arnedo por el lado argentino, y a Carles Benavent o Pepe Bao, por el lado español. Esos son mis bajistas de referencia.

Dani: He de reconocer que mi admiración se centra más en cantantes: Eddie Vedder, Dennis Lyxzén, Thom Yorke o Trent Reznor… pero hay bajistas que me gustan mucho como Jeff Goddard (Karate), Joel Petersen (The Faint) o Colin Greenwood (Radiohead).

Sara: Por supuesto, aunque no soy muy seguidora de los virtuosos. Mis favoritos son Trevor Bolder (David Bowie), porque sus líneas de bajo son muy ricas sin ser pesadas; Christopher de Muse también es un as; nombro a Flea porque es obligatorio… y no quiero dejar fuera a otros menos aclamados como Drew Roulette (Dredg) o Chi Cheng (Deftones). Tengo que decir que tengo un cariño especial a Nicky Wire (Manic Street Preachers) porque es especialmente mágico cuando puedes admirar a un músico por ser aún mejor persona, algo que me pasa también con el bajista español que destacaría, Tony Ferrer. Y en cuanto a mujeres, ninguna me ha impresionado tanto como los que he citado, ¡qué se le va a hacer! no hay porqué perder la objetividad.

Sara, una pregunta obvia que nos vemos casi en la obligación de preguntarte es: ¿por qué crees hay tan pocas bandas de mujeres? y bajistas como es tu caso…

Sara: En realidad yo creo que el bajo es uno de los instrumentos en los que hay más mujeres, no sé porqué será. Cada vez somos más, en la música como en todo, y hay varias hipótesis del porqué. Una muy acertada que no recuerdo quién me contó es que en la adolescencia, cuando se suele empezar a tocar, las chicas suelen estar más afectadas por la presión social que reciben sobre si son monas o no, y son menos las que tienen el carácter o el apoyo para decidir probar cosas o continuar con ellas en serio, y más en el caso de música que está tan mal aceptada como profesión.

¿Es la música un mundo machista?

Sara: Y este es otro punto en contra de que las mujeres nos dediquemos a esto. Sí, es un mundo muy machista, aunque solo fuera porque es una parte de una sociedad machista. Cuando una mujer sube a un escenario, continúa la charla sobre si es mona o no, es lo primero que se mira. Y algunas compañeras no ayudan mucho consiguiendo cosas que los hombres no consiguen utilizando «armas de mujer». Al final puede llegar a ser complicado que a una la tomen en serio. Pero por supuesto también hay mucha gente que nos valora por igual y nos respeta.

Gato, en IZAL Mikel y tú fuisteis las primeras piedras del proyecto ¿cuál es vuestro método de trabajo?

Gato: Mikel compone, graba preproducciones de las canciones, las pasa y escuchamos. Luego se trabaja en el local dependiendo de las necesidades de cada canción, ahí todos aportamos lo que creemos y se trabaja en base a eso. Creemos que es una buena forma de conseguir matices originales y dinámicos.

Álvaro, las líneas de bajo de Vetusta Morla nunca son planas, siempre aportan algo y muchas veces llevan el peso total de la melodía de la canción. ¿Cuál es tu aportación en las composiciones?

Álvaro: Pufff, digamos que soy uno más. Eso es lo que mola.

Joanra, y en tu caso ¿cuál es tu participación en las composiciones de LOL? ¿En qué momento montas tu línea de bajo?

Joanra: LOL ha tenido muchas fases en composición, en los primeros discos todo salía en el local de ensayo; en nuestra época en castellano todo cambió para bien, donde Santi y a veces Julián empezaron a enviar esbozos de canciones a nuestros correos mail para trabajarlas cada uno en su casa; así cuando nos vemos en el local la canción empieza a sonar desde el minuto 1, es allí cuando empezamos a estructurar la canción… pero la definitiva es cuando aparecemos en el estudio de grabación donde tenemos la suerte de trabajar con Ricky Falkner (este señor es un músico nato, fuera de lo común, aparte de tocar todos los instrumentos que te puedas imaginar es el mejor bajista sin duda de España)… pues imagínate de una línea de bajo que pueda sacar en casa, luego pasa por el filtro del ensayo en local y acaba en la producción de estudio… puede mutar a veces de forma sideral.

¿Y hay alguna canción de LOL que te enorgullezca especialmente por su línea de bajo?

Joanra:La noche eterna”, “Radio Himalaya”, “Historia de una Hache que no quería ser muda”, «Los colores de una sombra» … son líneas sencillas pero creo que muy acertadas para lo que quieren transmitir en esas canciones.

Dani, siendo el frontman de Pasajero y por ser la tónica general, ¿alguna vez te han llamado guitarrista?

Dani: Sí, alguna vez alguien se ha confundido, pero bueno, no es tan grave.

¿Por qué crees que hay tan pocos cantantes principales que toquen el bajo?

Dani: Pues no tengo ni idea. A mí me resulta más fácil componer las voces con una guitarra, a lo mejor a otros también les pasa y por eso prefieren la guitarra o el piano.

Hay ciertos mitos en esto de la música con el papel de los cantantes y los guitarristas….Vamos a hablar de números… ¿Cuánto liga un bajista?

Álvaro: Depende del bajista… y de otras variantes como el listón que emplea a la hora de seleccionar su objetivo… además supongo que si está casado (como es mi caso), no ligará mucho… (pero esto creo que es igual con los cantantes y guitarristas, no?).

Joanra: El bajista no liga porque no quiere, está por encima de los placeres terrenales 😉

Gato: Menos que el batería, con eso te digo todo.

Sara: Quizás en mi caso sea diferente por ser chica, así que no sé si puedo aportar mucho a las estadísticas. Lo que sí me parece es que en concreto los bajistas que ligan, no creo que liguen más por el hecho de ser bajistas, seguro que prefieren a cualquier otro músico, quizás porque se entiende mejor lo que toca. También es cierto que se nos tiene un poco por bichos raros, o por ir un poco a nuestra bola, y en eso sí puedo decir que al menos en mi caso llevan razón.  

Pero Dani, tú lo tendrás más fácil que el resto de bajistas por estar en primera línea, ¿no?

Dani: ¿Cantantes y guitarristas? Jajaja, yo creo que los que más ligan son los baterías, y frente a ellos nadie lo tiene fácil.

Para terminar, ¿qué canción pondríais cómo ejemplo para un bajista?

Álvaro: Creo más en tocar sin ejemplos, cada uno tiene su personalidad y es lo que hay que tratar de desarrollar. Por supuesto que me gusta escuchar líneas guapas de reggae, funk, soul, o de cualquier otro estilo… pero yo le diría que no se centre en el bajo, creo que es mejor aprender a escuchar todo lo demás y una vez que lo tienes (ritmo y armonía) dejarse llevar con lo que sientas, sin referencias.

Gato: «Around the World«, tema que abre «Californication«. Se ven muchos matices del bajo y es muy funky.

Una cosa que he sacado en claro con el paso del tiempo tras conocer a infinidad de bajistas es que hay un denominador común en sus personalidades: la humildad. Otra paradoja es que los bajistas suelen ser altos pero hay más de una excepción y no siempre se confirma la regla.

Espero que este artículo sirva para que a partir de este momento el lector busque ávido los matices que aporta este bello instrumento a las composiciones y con eso el que sunscribe el mismo, se habrá dado por satisfecho.

Me despido con una de las actuaciones más memorables que hubo nunca en televisión:

 Fotografias: Moy Triana, Maite Moreno, Javier García Nieto