Anoche se celebraron los Billboard Music Awards, es decir, los premios de la industria musical. Precisamente las dos anécdotas más comentadas de la gala residen en la industria y en la explotación de la música con la resurrección de éxito en el formato más novedoso posible.

Los premios fueron a parar al «príncipe del pop» Justin Timberlake y el según de todos heredero de MJ (máximo ganador con 7), seguido por Imagine Dragons con 5, Robin Thicke con 4 y Lorde con  2.

Si Justin Timberlake fue el protagonista (vivo) de la gala, el resucitado lo fue su rey, Michael Jackson. Con la salida de su disco «Xcape» un holograma del cantante salió al escenario del MGM Grand Arena para interpretar «Slave to the Rhythm» aderezado con sus movimientos de baile más característicos, una banda en directo y 16 bailarines. Los organizadores de la gala defienden esta resurrección argumentando que lo conocían bien y que hicieron lo mejor que a él le hubiera gustado. «We tried to do as best we could what we thought Michael would have loved, and those of us who knew Michael really well, we had a good perspective on it,» Epic Records CEO LA Reid

La segunda actuación de la noche que seguro traerá cola es la interpretación de «Lucy in the Sky with Diamonds» por parte de la pareja cuanto menos excéntrica de Miley Cyrus junto con Wayne Coyne, líder de The Flaming Lips. Cubiertos en oro y plata, brillante, pintura y confeti, la lengua de ella y la alucinación de él representaron desde Manchester una versión más lenta, aprovechando la épica del momento y dejándose querer por los miles de fans chillones de la «reina del twerking». Apovechamos para recordar que The Flaming Lips preparan un disco tributo a los Beatles que saldrá en otoño y se llamará «With a Little Help From My Fwends».

Os dejamos los vídeos, juzgad vosotros mismos la visión de la industria musical por los ojos de Billboard: