Carlos Sadness visitaba Zaragoza después de un largo tiempo.
¡Y llegó el día!
La cita era en El poeta eléctrico. Ambiente mágico, un tigre por mascota (al que esa noche le tocaría llamarse Currupipi) y una primera fila sentada como si de la playa se tratase. Acampada real para conciertos sin sillas, ¡ya!.
Como no podía ser de otra manera «Hoy es el día» fue la escogida para comenzar.
«Fue tan importante» la siguiente en llenar de música el local. Suenan sintes y jugamos a adivinar la canción. Obviamente era una de Pablo Alborán, incultos nosotros que no la conocíamos. Empezó a sonar «Celeste» mientras él contaba algo sobre Alborán, metiéndose a la gente en el bolsillo con sus bromas.
«Amores flacos» sonó genial con el particular encanto de la banda. Alguna confusión sobre si la siguiente era con la rubia o la morena. Finalmente le tocaba a la morena y «Se fue«, que aunque pertenece a Bebe, la grabaron juntos para «Ciencias Celestes«.Entre monólogo y monólogo también daba tiempo para las canciones. «Canción fronteriza» precedida por una bonita historia sobre su pueblo.
Para finalizar la primera parte «Siempre esperándote» esa maravillosa canción en la que colabora Iván Ferreiro. Con la extraña sensación que se queda cuando en una canción que cantan a medias sólo la canta uno. A pesar de que (a mí por lo menos) me faltaba Ferreiro lo hicieron muy muy muy bonito.