Ayer tuvimos el placer de volver a ver juntos a Blur en directo. Es cierto que fue vía streaming, pero con ello demuestran una vez más que son una banda que siempre se adapta a los tiempos y las circunstancias.
«Under the westway» y «The puritan» fueron los dos temas que se presentaron con una hora de diferencia. El primero, con Damon al piano, tiene el aire del Blur más clásico, ese que se cimenta en una base melancólica y con una carga de profundidad extraordinaria.
El segundo es la antítesis del primero, la otra cara de Blur, la gamberra, fiestera y desbordante de sonidos, que solo ellos saben domar con fineza. Está claro que es uno de los regresos más esperados pero también nos vienen a decir que no piensan arrastrarse como una sombra de lo que fueron, están aquí para demostrar que son unos músicos excelentes que no dejan de tener cosas que contar y mostrar.