Una salida definitiva del planeta tierra, para evadir los problemas… groove-soul-jazz, desorientados por lo general, se abrazaron por fin, para dejar este planeta y hacernos viajar durante 7 minutos 29 segundos.

Quizás no sea el álbum más conocido de Charles Earland ya que este trabajo no vino necesariamente en su mejor momento, pero sin duda alguna, para mí, fue su proyecto más ambicioso y más sorprendente.
Como respuesta a la revolución de la fusión, Earland toca los teclados y varios sintetizadores, además de su habitual Hammond B-3 y órganos. Casi todo el sonido se desarrolla en un entorno muy eléctrico.
El álbum, publicado de nuevo en un CD de 79 minutos en 1993, no enfoca la fusión en el mismo sentido que el de diferentes artistas de la época como: Miles Davis, Larry Coryell o Weather Report, más bien incorpora elementos de funk y rock de una manera no muy diferente a la de los 70’s
Destaco y me gustan mucho, los experimentos del saxofonista tenor Joe Henderson y los trompetistas Freddie Hubbard y Eddie Henderson. Este último se encuentra entre los solistas más excelentes y destacados en esa época.
El maestro de Filadelfia, ha adaptado en este disco temas clásicos como «Red Clay» o «Recorda Me», también supo destacar temas y composiciones de su propia cosecha que van desde el simpático y agradable «Brown Eyes» al abstracto «Warp Factor 8». No deja lugar a dudas, se nota y mucho que disfrutó de este sorprendente cambio de ritmos y estilos. Para mí, el resultado se nota a través de esta joya y rareza del groove que hoy comparto con vosotr@s.

(Med Ziani)